Jesucristo, el Hijo de Dios

 

Manual de Instituto Doctrina del Evangelio

Cap. 4: “Jesucristo, el Hijo de Dios”

 

Introducción

Es esencial que aquellos que deseen alcanzar la vida eterna sepan que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente (véase Juan 17:3). Este conocimiento se obtiene por medio del poder del Espíritu Santo. José Smith enseñó: “Nadie puede saber que Jesús es el Señor, sino por el Espíritu Santo” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 272).

 

Reseña doctrinal

A. Jesucristo es literalmente el hijo de Dios el Eterno Padre.

1. Jesucristo es el hijo primogénito espiritual de Dios (véanse D. y C. 93:21; Colosenses 1:13–15; Hebreos 1:5–6).

2. Jesucristo es el Unigénito de Dios en la carne (véanse 1 Nefi 11:14–22; Jacob 4:5, 11; Alma 5:48; D. y C. 20:21; 76:22–24).

 

B. Jesucristo es un ser de gloria, poder y majestad.

1. Jesucristo tiene un cuerpo resucitado de carne y huesos (véanse D. y C. 130:22; Lucas 24:36–39; 3 Nefi 11:12–15).

2. Jesucristo posee todo poder, tanto en el cielo como en la tierra (véanse D. y C. 93:17; 100:1; Mateo 28:18; 1 Pedro 3:21–22).

3. Jesucristo posee la plenitud de la perfección, atributos y gloria del Padre (véanse 3 Nefi 12:48; D. y C. 38:1–3; Colosenses 1:19; 2:9–10; D. y C. 93:4, 12–17).

4. Jesucristo es la luz y la vida del mundo (véanse D. y C. 88:5–13; 93:2, 9; Juan 1:4; 8:12; 3 Nefi 9:18).

 

C. Como Hijo de Dios, Jesús desempeña varios papeles esenciales para nuestra salvación.

1. Jesús creó los mundos bajo la dirección de Dios el Eterno Padre (véanse 3 Nefi 9:15; Hebreos 1:1–3; Helamán 14:12; Moisés 1:33; Efesios 3:9; D. y C. 93:10).

2. Jesucristo es Jehová, el Dios del Antiguo Testamento (véanse Isaías 12:2; 1 Nefi 19:10; D. y C. 110:1–4; Abraham 2:7–8)

3. El Salvador vino a la tierra y nos dejó un ejemplo perfecto a seguir (véanse 1 Pedro 2:21; 2 Nefi 31:7, 9–10; 3 Nefi 18:16; 27:21, 27).

4. Sólo por medio de Jesucristo podemos ser salvos (véanse Hechos 4:12; Mosíah 3:17; 5:8).

5. Por medio de la Expiación, el Salvador proveyó la redención de la muerte física y espiritual (véanse Alma 11:40–43; 34:8–10; 2 Nefi 9:6–13, 26; D. y C. 18:11–12; 19:16; Helamán 14:15–18; 1 Corintios 15:19–23).

6. Jesucristo es el mediador entre Dios y nosotros y es nuestro intercesor ante el Padre (véanse 1 Timoteo 2:5; D. y C. 45:3–5; Moroni 7:28).

7. El Hijo de Dios es nuestro juez justo y verdadero (véanse Salmos 9:7–8; 2 Timoteo 4:8; Juan 5:22, 27, 30; Hechos 10:40–42).

8. El Hijo lleva a cabo la voluntad del Padre a la perfección (véanse Juan 4:34; 5:30; 5:19; Mateo 26:39, 42; 3 Nefi 11:11).

9. Aun cuando Jesús es el hijo de Dios, algunas veces se le llama Padre (véanse Mosíah 15:1–8, 11; Isaías 9:6; Mosíah 5:7; Helamán 14:12; Éter 3:14).

10. Jesucristo es la roca sobre la cual debemos establecernos si queremos evitar las tentaciones de Satanás (véanse Helamán 5:12; Salmos 18:2; 1 Nefi 15:15).

 Jesucristo

Citas corroborativas

 

A. Jesucristo es literalmente el hijo de Dios el Eterno Padre.

• “Entre los hijos espirituales de Elohim, el primogénito fue y es Jehová o Jesucristo, respecto de quien todos los demás son menores.” (Joseph F. Smith, Doctrina del Evangelio, pág. 67.)

• “Ese Hijo que nació de María fue engendrado por Elohim, el Padre Eterno, no contraviniendo las leyes naturales, sino de acuerdo con una manifestación superior de las mismas; y el Hijo de esa asociación de santidad suprema —Paternidad celestial y maternidad pura aunque terrenal— habría de llamarse con toda propiedad el ‘Hijo del Altísimo’.” (James E. Talmage, Jesús el Cristo, pág. 85.)

• “Nosotros creemos sin ninguna duda que Jesucristo es el Hijo de Dios, engendrado de Dios, el primogénito en el espíritu y el unigénito en la carne; que El es tan Hijo de Dios como lo somos nosotros de nuestros padres terrenales.” (Heber J. Grant, “Analysis of the Articles of Faith”, Millennial Star, 5 de enero de 1922, pág. 2.)

• “No puede existir ninguna duda en el corazón de los Santos de los Ultimos Días de que Jesucristo es el Hijo del Dios viviente, ya que Dios mismo se lo presentó a José Smith.

“La persona que no reconozca a Jesucristo como el Hijo de Dios, el Redentor del mundo, no tiene por qué relacionarse con La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días.” (Heber J. Grant, Gospel Standards, págs. 23–24.)

 

B. Jesucristo es un ser de gloria, poder y majestad.

• “Jesucristo es el heredero de este reino, el Unigénito del Padre según la carne, y tiene las llaves de dominio sobre todo el mundo.” (Smith, Enseñanzas, pág. 396.)

• “El Salvador no tuvo la plenitud desde el principio, sino que después de haber recibido su cuerpo en la resurrección le fue entregado todo el poder tanto en los cielos como en la tierra. Aunque era un Dios, aun el Hijo de Dios, con poder y autoridad para crear ésta y otras tierras, había algunas cosas que faltaban y que no había recibido antes de la resurrección. En otras palabras, El no había recibido la plenitud antes de recibir un cuerpo resucitado.” (Joseph Fielding Smith, Doctrina de Salvación, tomo 1, pág. 31.)

• “Tanto al Padre como al Hijo, siendo Dioses omnipotentes, se les denomina con los títulos de Omnipotente (D. y C. 84:96), Todopoderoso (Apoc. 1:8; 2 Nefi 23:6; Helamán 10:11; D. y C. 121:33), Dios Todopoderoso (Gén. 17:1; 1 Nefi 17:48), Dios Omnipotente (Gén. 28:3; 49:25; D. y C. 20:21; 87:6; 88:106), Señor Todopoderoso (D. y C. 84:118; 2 Corintios 6:18) y Señor Dios Todopoderoso (Apoc. 4:8; 11:17; 21:22; D. y C. 109:77; 121:4; 1 Nefi 1:14; 2 Nefi 9:46). Estas designaciones indican que estos personajes divinos tienen un poder ilimitado. Debemos utilizar estos nombres con un gran sentido de reverencia.” (Bruce R. McConkie, Mormon Doctrine, pág. 30.)

 

C. Como Hijo de Dios, Jesús desempeña varios papeles esenciales para nuestra salvación.

• “Aunque se le llame en forma descriptiva Creador, Hijo Primogénito, Príncipe de Paz, Abogado, Mediador, Hijo de Dios, Salvador, Mesías, Autor y Consumador de la Salvación, Rey de reyes, testifico que Jesucristo es el único nombre bajo el cielo mediante el cual el hombre puede ser salvo. (Véanse Hechos 4:12; D. y C. 18:23)

“Testifico que El es totalmente sin igual en cuanto a lo que es, lo que sabe, lo que ha efectuado, y lo que ha experimentado. Y aún así, nos llama tiernamente sus amigos. [Véase Juan 15:15]

“Podemos confiar en El, venerarlo y adorarlo sin restricción alguna. No hay nadie semejante a El, el único ser perfecto que ha morado en este planeta. [Véase Isaías 46:9]

“En inteligencia y en obras, tanto individual como colectivamente, ha sobrepasado la capacidad y los logros de todo ser humano que ha vivido, vive y vivirá. [Véase Abraham 3:19]

“El se regocija con nuestra virtud y nuestros logros, mas cualquier evaluación de dónde estamos con relación a El nos indica que, frente a su grandeza, sólo somos dignos de estar de rodillas.” (Neal A. Maxwell, “Divino Redentor”, Liahona, febrero de 1982.)

• “¿Quién, entre todos los santos en estos últimos días, puede considerarse tan bueno como nuestro Señor? ¿Quién tan perfecto? ¿tan puro? ¿tan santo como El? ¿Se podrá dar alguno? El nunca transgredió o violó un mandamiento o la ley celestial; no hubo engaño en su boca ni falsedad en su corazón.” (Smith, Enseñanzas, pág. 74.)

• “En lo que concierne al hombre, todas las cosas se centran en Cristo. El es el Primogénito del Padre. Por medio de la obediencia y devoción a la verdad obtuvo ese pináculo de inteligencia que le dio la jerarquía de Dios, de Señor Omnipotente, mientras todavía se encontraba en su estado preterrenal. Como tal, se convirtió bajo la dirección del Padre en el Creador de esta tierra y de infinidad de mundos, y entonces se le eligió para llevar a cabo la expiación infinita y eterna, para venir a esta tierra en particular como el Hijo literal del Padre, y para poner en práctica todo el plan de redención, salvación y exaltación.

“Por medio de El se han revelado en todas las épocas todas las verdades salvadoras y principios edificantes. El es el Jehová Eterno, el Mesías prometido, el Redentor y el Salvador, el Camino, la Verdad y la Vida. Por medio de El se hacen realidad la inmortalidad y la vida eterna, y por su gracia y bondad es posible que todos aquellos que creen y obedecen obtengan la salvación.” (McConkie, Mormon Doctrine, pág. 129.)

• “Cristo es el Padre en el sentido de que es el Creador, el Hacedor, el Organizador de los cielos y la tierra, y de todas las cosas que hay en ellos.

“El es el Padre de todos los que han vuelto a nacer.

“El es el Padre debido a lo que se llama apropiadamente una investidura divina de autoridad. Es decir, que siendo uno con el Padre en todos los atributos de perfección, y puesto que ejerce el poder y la autoridad del Padre, es lógico que todo lo que dice o hace sea exacta y precisamente lo que el Padre diría o haría en las mismas circunstancias.

“Por consiguiente, el Padre pone su propio nombre en el Hijo y lo autoriza a hablar en Su nombre como si fuese el Padre.” (McConkie, Mormon Doctrine, pág. 130.)

 

Véase:

 

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“Las Enseñanzas de Jesús”
Élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles,
Conferencia General Octubre 2011