“La más grande catástrofe en la historia”

 

W. Cleon Skousen, Los Primeros 2.000 Años

Cap. 21: “La más grande catástrofe en la historia”

 

¿De dónde obtuvo Noé la información necesaria para construir el Arca? ¿Cómo sería el tamaño del Arca comparado con un moderno trasatlántico? ¿Cuántas cubiertas tenía? ¿Cómo es que el Arca se construyó ajustada como un vaso?

¿Qué evento importante sucedió en la familia de Noé cinco años antes del Diluvio? ¿Hasta qué punto Noé tuvo el consejo de su abuelo, Matusalén?

¿Tuvo dificultades Noé para conducir los diversos animales al Arca? ¿Cuántas especies limpias tomó?

¿Cuántas de las no consideradas limpias? ¿Cuántos días se necesitaron aparentemente para cargar la vida animal en el Arca?

¿Ha hecho posible la investigación científica entender más fácilmente cómo Noé logró esta tarea?

¿Conocemos la fecha exacta cuando el Gran Diluvio inició? Aparentemente, ¿cuántos días hubo antes de que las aguas del diluvio alcanzaran el Arca y la levantaran? ¿Cuántos días más duró la tormenta?

¿Los hijos de Noé dejaron alguno de sus hijos atrás? ¿Por qué?

¿La destrucción del Diluvio fue causada por algo más que la lluvia? ¿Fue el Diluvio universal o solamente local? ¿Las aguas del diluvio cubrieron la tierra? ¿Sabemos específicamente que el Diluvio incluyó el Hemisferio Occidental?

¿La Biblia dice que el Arca tenía una ventana un codo por debajo del techo? ¿Es esta toda la ventilación que tenía el Arca?

Conforme el Arca empezó a moverse entre la profundidad, ¿tuvo Noé alguna forma de saber hacia dónde se dirigía?

 

Se construye el Arca

La revelación detallada que Dios dio a Noé concerniente a la construcción del Arca no está incluida en las escrituras. Sin embargo, sabemos a partir de otras revelaciones que siempre que el Señor ha mandado a un profeta construir alguna estructura de acuerdo a un diseño divino, Él siempre ha revelado las instrucciones necesarias y frecuentemente incluye los más minuciosos detalles tales como el diseño de cortinas, arcos, pilares, ventanas y puertas.[1]

Tomemos, como ejemplo, la revelación dada a David concerniente a los planos del templo el cual construiría Salomón. La escritura dice: “Y David dio a Salomón su hijo el plano del pórtico del templo y sus casas, sus tesorerías, sus aposentos, sus cámaras y la casa del propiciatorio… Todas estas cosas, dijo David, me fueron trazadas por la mano de Jehová.”[2]

Probablemente Noé recibió su revelación respecto al Arca de esta misma forma, y cuando vio la forma de ella en la visión, él sin duda pudo decir del Arca como Nefi posteriormente declaró concerniente al barco que Dios le mandó construir. Nefi declaró: “Y el Señor me mostraba de cuando en cuando la forma en que debía yo trabajar los maderos del barco. Ahora bien, yo, Nefi, no labré los maderos en la forma aprendida por los hombres, ni construí el barco según la manera del hombre, sino que lo hice según el modo que me había mostrado el Señor; por lo tanto, no fue conforme a la manera de los hombres.”[3]

Una fuerte indicación de que Noé del mismo modo siguió un plan revelado por el Señor, se ve confirmado por la Biblia donde hace referencia a la construcción del Arca y dice: “Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.”[4]

Las dimensiones del Arca como son dadas en la Biblia indicarían que era muy diferente de cualquier tipo de embarcación que pudiéramos imaginar que se pudiera construir en aquellos primeros días. Las autoridades declaran que las dimensiones dadas en la Biblia harían del Arca tan grande como el moderno trasatlántico italiano, el Rex, el cual tiene una capacidad de 50,000 toneladas.[5]

El Arca es descrita como de 300 codos de largo, 50 codos de ancho y 30 codos de altura.[6]

Usando las medidas mínimas aceptadas para un codo que es de 18 pulgadas, el Arca habría sido de 450 pies (137,17 m.) de largo, 75 pies (22,86 m.) de ancho y 45 pies (13,72 m.) de altura. Algunas autoridades han señalado, sin embargo, que se usaba a menudo una unidad de medida más larga para el codo. Pero incluso usando la medida mínima del codo, el hecho obviamente recuerda que el Arca era una embarcación extremadamente grande para aquellos tiempos.

Tenía tres cubiertas,[7] y muchas ventanas localizadas justo debajo del techo.[8] Cada una de las cubiertas estaba dividida en compartimientos o cuartos,[9] y la entrada al Arca era por la puerta que estaba localizada en la parte de arriba. Esta entrada aparentemente daba a la primera cubierta.[10]

También sabemos que el Arca estaba sellada con brea por dentro y por fuera, de manera que estaba “ajustada como un vaso.” De hecho, las escrituras posteriormente comparan las embarcaciones de los Jareditas con el Arca de la siguiente manera: “Y sucedía que, cuando eran (las embarcaciones Jareditas) sepultados en el abismo, no había agua que los dañara, pues sus barcos estaban ajustados como un vaso, y también estaban ajustados como el arca de Noé; por tanto, cuando los envolvían las muchas aguas, imploraban al Señor, y él los sacaba otra vez a la superficie de las aguas.”[11]

De esto quizá podamos asumir que el Arca, al igual que las embarcaciones de los Jareditas, estaba tan bien construida que cuando la puerta y ventanas se cerraban, eran capaces de soportar climas extremadamente severos en el mar –incluso al extremo de sobrevivir períodos cortos de completa sumersión. La fortaleza del Arca está indicada por el hecho de que el Señor le dijo a Noé que construyera esta embarcación exclusivamente de “madera de Gofer.”[12] Esta palabra no aparece en ningún lugar de las escrituras. Se dice que la “madera de Gofer” hace referencia a una especie de ciprés o cedro que era resistente a la putrefacción y que era también impermeable al ataque de gusanos de madera.[13]

 

La muerte de Lamec y Matusalén

Conforme se acercaba el término de la construcción del Arca, Noé perdió la motivación, guía y compañía que le brindaban su padre y su abuelo. Lamec, su padre, murió justo cinco años antes del advenimiento del Diluvio. Matusalén, su abuelo, murió el mismo año del Diluvio algún tiempo antes de que éste iniciara. Él tenía 969 años, que es lo más cercano que cualquier ser humano ha estado de vivir un milenio según lo que la historia registra. Debió haber sido un momento de gran solemnidad para Noé cuando llevó a descansar al último de los patriarcas Adámicos. De todas las grandes multitudes que ahora vivían en la tierra, Noé y sus tres hijos eran los únicos que poseían el Sacerdocio.

 

El Arca se convierte en un Santuario de Vida

El Arca debió haber tomado varios años para completarse. Si Noé y sus tres hijos fueron asistidos por mano de obra contratada para construir el gigantesco buque nada sabemos. Sin duda el Arca fue el objeto de interés internacional y se convirtió en el mayor objeto de burla sarcástica por parte de las multitudes que se reunían en días festivos para ver “la monstruosidad de Noé”, o la “locura de Noé.”

Finalmente, sin embargo, todo estaba listo. No solo Noé y sus hijos habían completado el Arca sino que habían reunido una gran cantidad de semillas y alimentos tanto para ellos como para la vida animal que sería preservada en el Arca. (Génesis 6:21) La pregunta que ahora surgía era qué provisión sería tomada para las criaturas carnívoras que requerirían carne de otros animales para alimentarse. La escritura no se inmiscuye en esto pero un pasaje sugiere una posible respuesta.

A Noé el Señor dijo: “De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; más de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra.”[14] ¿Estaba el Señor favoreciendo la relación de los animales limpios sobre los no limpios o serían los animales extras de entre los “limpios” usados en parte como comida? El hecho de que el número impar de siete fue designado en lugar de un numero par (que permitiera el apareamiento de “dos en dos”) fuertemente sugiere que algunas de estas criaturas iban a ser usadas con propósitos diferentes al del apareamiento.

Ciertamente estamos seguros que Noé tuvo en el Arca suficiente cantidad de animales que a pesar de que algunos de ellos se usaran como alimento aun habría un número adecuado de cada especie disponible “para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra.”

Ahora en el décimo día del segundo mes, cuando Noé tenía 600 años, el Señor le mandó a él y a su familia inmediata entrar en el Arca.[15] Entonces una cosa milagrosa ocurrió.

Los miembros del reino animal que indudablemente habían estado gravitando por este lugar por algún tiempo, empezaron a reunirse sobre la rampa que conducía hacia la gran puerta del Arca.

Cualquiera que pudiera haber estado observando habría encontrado difícil de creer lo que veían sus ojos. Estos animales callada y pacíficamente se reunieron como guiados por un instinto común.

Aparentemente los animales de caza se mezclaron sin causar daño alguno con aquellas criaturas que ordinariamente habrían sido sus víctimas.

Está claro en la escritura, que estos animales no tuvieron que ser acorralados hacia el Arca. Ellos se dirigieron a ella por su propia voluntad.[16] Ellos respondieron a la misma voz que susurró paz a los leones en la madriguera con Daniel[17] y a la misma voz que instruyó a los cuervos a llevar alimento al profeta Elías.[18] Hay un idioma que los miembros del reino animal pueden entender y ese idioma es el Sacerdocio.[19] De esta forma leemos que Noé entró en el Arca y que los animales vinieron voluntariamente a él: “De dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé.”[20]

Conforme estas criaturas entraban al Arca, fueron sin duda dirigidos a los cubículos que habían sido apropiadamente preparados para cada especie. Esta fue una labor dura para Noé y sus hijos, y parece aparente en las escrituras que requirió siete días completar la tarea de separar estos animales y colocarlos en sus variados cubículos dentro del Arca. El trabajo inició ¡siete días antes del Diluvio![21] y según se lee parece que aún lo seguían haciendo “el mismo día” que el Diluvio empezó.[22]

¿Cuántos animales pudieron acomodar en el Arca? Los científicos y estudiosos se han preguntado como una sola embarcación –incluso tan grande como el Arca– pudo haber contenido los animales suficientes de todas las especies que ahora existen sobre la tierra. Sin embargo, el problema se simplifica algo cuando obtenemos conocimiento de las leyes de la herencia y aprendemos que de una sola muestra de progenitores pueden eventualmente ser producidas una gran variedad de “razas” o tipos.

En conexión con esto una autoridad declaró: “El término especie puede ser definido como un grupo de individuos de animales o plantas que se juntan libremente y reproducen descendencia fértil; por lo tanto, todos los perros, lobos, coyotes, chacales y perros salvajes, todos los cuales son interfértiles, necesitaron solamente un par de representantes dentro del Arca. Lo mismo se aplica a la familia felina que incluye a los leones, tigres, pumas, leopardos, jaguares, gatos salvajes, ocelotes y otros. Un par puede haber representado este grupo en el Arca. Todos los caballos ya sea Ponies Shetland, de carrera o caballos de carga forman una especie y todos han descendido de un ancestro común… No toda la variedad de este gran grupo necesitó haber estado en el Arca. Un representante era suficiente para suministrar el gran número de variedades de formas encontradas sobre la tierra hoy.”[23]

Darwin observó el hecho que muchas de las diferentes clases son meras variaciones de un ancestro común. El citó el ejemplo clásico de la paloma. El encontró que si a las casi interminables variedades de palomas se les permitiera mezclarse, ellas eventualmente producirían una paloma semejante al ancestro original; por tanto si hubo siete palomas en el Arca como la Biblia indica que hubo, habría miles de variedades potencialmente preservadas.

Las autoridades también señalan que la adecuación del Arca puede ser mejor apreciada cuando se reconoce que el número de especies grandes en el reino animal es comparativamente pequeña. Se estima, por ejemplo, que “los mamíferos terrestres de tamaño mayor al de una oveja en tiempos modernos es en número cerca de 290 (especies); aquellos que van del tamaño de la oveja a la ratas, 757, y aquellos más pequeños que las ratas, 1.359. El tamaño promedio es cerca del tamaño de un gato, el espacio que se requeriría para un par de ellos sería menor a dos pies cuadrados.”[24]

Se recordará que el Arca fue provista de tres cubiertas. Las autoridades declaran que estas tres cubiertas harían un total de 101.250 pies cuadrados (9.406,43 m2) de espacio. Es razonable asumir que los animales de tamaño pequeño y medio serían colocados en jaulas en el piso, unas arriba de las otras. Por lo tanto, es muy probable que mucho del espacio entre las cubiertas fuera usado junto con el piso de las cubiertas.

Las autoridades estiman que el interior del Arca tenía 1.500.000 pies cubicos (42.475,25 m3),[25] del cual la mayoría estaría disponible para jaulas y el almacenamiento de la comida.

Cuando todas estas posibilidades son consideradas se podrá observar que el alojamiento dentro del Arca del número de especies requerido es más plausible de lo que muchos han supuesto.

 

El Gran Diluvio azota a la humanidad en el año 2.344 a.C.

Fue en el día número diecisiete del segundo mes en el ano que Noé cumplió 600 años que el Gran Diluvio comenzó. Como ya hemos señalado, toda esta información histórica fue dada a Moisés mediante revelación directa. Nótese el cuidado con el cual la fecha del Diluvio es registrada.

Ha habido muy pocos momentos en la historia de la humanidad cuando los elementos drama y dolor han golpeado con tanta fuerza sobre la tierra que esta hora. Millones y millones de seres humanos fueron llevados de vuelta de manera involuntaria al mundo de los espíritus. Para su Padre Celestial esto no fue más que una mera transición –un cambio de asignación que les sacaría de la mortalidad.

Pero para estas multitudes de humanidad degenerada e inmoral fue la hora de su terrible retribución la cual ellos se habían negado a creer que llegaría. Fue algo más que un tiempo de juicio. Fue la hora cero de su ejecución.

Cuando Noé y su esposa subieron al Arca, fueron acompañados por Sem, Jafet y Cam y sus esposas. Estas ocho personas miraron como la gran puerta lateral del Arca era lentamente empujada hasta cerrarse. Repentinamente ellos quedaron apresados en el único lugar seguro sobre toda la tierra.

En la cubierta superior había cierto número de ventanas[26] y sin duda ellos se dirigieron hacia ellas y usaron estas aperturas para poder observar. Debió haber habido emociones mezcladas en los pechos de estas ocho personas mientras echaban su última mirada a la civilización ante diluviana.

Afuera, en las bulliciosas ciudades, las personas estaban “comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento.” Traficaban mediante comercio criminal, tramando intrigas, prodigándose pasión con cada indulgencia concebible. Estos eran de quienes Dios había dicho: “De entre toda la obra de mis manos jamás ha habido tan grande iniquidad.”[27]

Pero allá en las ciudades de los inicuos había algunos de su propia carne y sangre. Sem, Jafet y Cam habían dejado allí a sus hijas.[28] Tal vez había muchos otros parientes cercanos quienes también habían sido cegados por esta era de apostasía y, fueron, por lo tanto, condenados junto con aquellos a quienes habían decidido seguir en lugar de los profetas de Dios. Los corazones de estas ocho personas debieron dolerse con pesar mientras observaban cómo se acercaba la hora cuando sus hijos y sus antiguas amistades enfrentarían el terror de esta destrucción abrazadora.

Cuando el Diluvio vino, no fue solo una tormenta caída del cielo. Las escrituras declaran que las “fuentes del grande abismo” “fueron rotas,” lo cual implica que maremotos de fuerza destructora cayeron sobre toda la masa continental. El agua no solo cayó desde arriba, sino de los lados también.

Las escrituras ocultan al estudiante moderno el horror de aquella hora. Ellas simplemente dicen: “Y las aguas crecieron… Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre.”[29]

Sería difícil para el estudiante moderno imaginar los sentimientos de Noé y su familia conforme miraban a las multitudes dirigirse al Arca, aferrándose a sus costados y tratando de salvarse en aquel terrible momento cuando súbitamente se dieron cuenta que lo que Noé había profetizado era verdad y que la destrucción predicha estaba sobre ellos.

Las escrituras que ahora tenemos disponibles nos indican que requirió cuarenta días hacer que el nivel del agua subiera al punto de elevar el Arca desde sus amarres hasta colocarla en la cresta del turbulento mar.[30] A partir de esto, podemos asumir que el Arca fue construida en algún altiplano o región montañosa, posiblemente debido a la disponibilidad de materiales. En cada momento la escritura dice:

“Y el Diluvio fue por cuarenta días sobre la tierra y las aguas aumentaron, y se llevaron el arca y la elevaron sobre la tierra.”[31]

Debió ser un momento paralizante para Noé y sus hijos cuando esperaban ver si las grandes vigas que había tallado soportarían la fuerza del diluvio mientras este levantaba la gigantesca mole del Arca de su sitio de reposo y la hacía flotar sobre la gigantesca profundidad. Sin duda fueron así mismo momentos de suspenso cuando el Arca se meneaba sobre el agua y los asustados animales pregonaban su consternación desde sus jaulas.

Luego dice que la tormenta continuó derramando su furia por otros ¡cinco meses! Un pasaje en la Biblia moderna nos ha llevado a asumir que la tormenta solo duró cuarenta días y cuarenta noches,[32] pero esto es un error. Una lectura cuidadosa de este pasaje claramente muestra que tomó cuarenta días antes de que el “arca flotara sobre la superficie de las aguas.” La Versión Inspirada verifica esta interpretación y declara que fueron 150 días antes de que “las fuentes… del abismo, y las ventanas de los cielos fueran detenidas y las lluvias de los cielos cesaran.”[33]

Esto que el viaje del Arca no fue ciertamente una excursión placentera en bote. Pareciera que por cinco meses el Arca fue empujada por el contínuo viento y los monumentales mares se estrellaban con suma violencia sobre este descomunal navío construido por la mano del hombre. Los Jareditas describen cómo fue la forma de su viaje, y se cree que muchos de estos elementos fueron similares con aquellos enfrentados por Noé. La escritura declara:

“Y ocurrió que el Señor Dios hizo que soplara un viento furioso sobre la superficie de las aguas, hacia la tierra prometida; y así fueron echados de un lado a otro por el viento sobre las olas del mar.

“Y aconteció que muchas veces fueron sepultados en las profundidades del mar, a causa de las gigantescas olas que rompían sobre ellos, y también por las grandes y terribles tempestades causadas por la fuerza del viento.

“Y sucedía que, cuando eran sepultados en el abismo, no había agua que los dañara, pues sus barcos estaban ajustados como un vaso, y también estaban ajustados como el arca de Noé; por tanto, cuando los envolvían las muchas aguas, imploraban al Señor, y él los sacaba otra vez a la superficie de las aguas.

“Y ocurrió que el viento no dejó de soplar hacia la tierra prometida mientras estuvieron sobre las aguas; y de este modo fueron impelidos ante el viento.” (Éter 6:5–8)

Cuando el Arca se empezó a mover sobre las aguas, Noé debió haber sido capaz de estimar su ubicación por los picos de las montañas que permanecían visibles. Estos también habrán sido objetos de peligro para la titánica arca y su preciada carga. En su debido momento, sin embargo, los altos picos empezaron a desaparecer, por lo que la escritura dice: “Y las aguas prevalecieron excedidamente sobre la faz de la tierra, y todas las grandes colinas debajo del cielo fueron cubiertos. Quince codos las aguas prevalecieron; y las montañas fueron cubiertas.”[34]

 

¿Cubrió el Diluvio la tierra completamente?

Muchos estudiantes se han preguntado cómo pudo ser posible semejante cosa. Numerosas explicaciones han sido ofrecidas. Sin embargo, la cosa importante que se debe tener presente, es que las personas que vivían en aquel día testificaron el hecho de que en verdad ocurrió. Para resumir los eventos a los estudiantes modernos, el Señor mismo verifica que esto ocurrió. La escritura no puede ser más clara al decir “todas las grandes colinas debajo del cielo fueron cubiertas… y las montañas fueron cubiertas.” Las Escrituras indican que no fue hasta el décimo mes después de que comenzó el Diluvio que las cimas de los montes ¡fueron visibles nuevamente![35]

Algunos estudiantes han asumido que fue solo un diluvio local y han creído que la Biblia está describiendo meramente la destrucción de la vida en un “área determinada.” Sin embargo, las escrituras claramente refutan tal interpretación.

Primero, el Señor declara que este gran Diluvio destruiría “toda carne sobre la tierra.”[36] Ningún diluvio local hubiera cumplido esta predicción.

Segundo, sabemos gracias a las escrituras modernas, que el Arca fue movida del Hemisferio Occidental y finalmente descansó en una colina alta del Hemisferio Oriental. Esto habría requerido un diluvio mundial.

Tercero, el Señor ha verificado el hecho de que el Diluvio incluyó la parte de la tierra que ahora se conoce como América. Él le hizo saber a Éter que “después que se hubieron retirado las aguas de la superficie de esta tierra, llegó a ser una tierra escogida sobre todas las demás, una tierra escogida del Señor.”[37] Nótese también que después del Diluvio fue necesario para los Jareditas repoblar América con vida animal llevando con ellos “rebaños y hatos, y cualquier bestia o animal o ave que llevasen consigo.” (Éter 6:4)

Cuarto, el gran Diluvio es referido como el “bautismo” de la tierra o el entierro de la tierra en agua. Como lo declaró Brigham Young: “La tierra… ha sido bautizada con agua, y será, en el futuro bautizada con fuego y con el Espíritu Santo, como preparación para ser llevada de regreso a la celestial presencia de Dios.”[38] El simbolismo del bautismo para la tierra requeriría un diluvio universal. John A. Widtsoe declaró: “Los Santos de los Últimos Días… miran el Diluvio como el bautismo de la tierra, simbolizando una limpieza de las impurezas del pasado, y el inicio de una nueva vida. Esto ha sido repetidamente enseñado por los líderes de la Iglesia. El diluvio fue una inmersión de la tierra en agua.”[39]

Conforme las últimas partes reconocibles de la tierra desaparecieron y la furia de las olas azotaba el Arca, quizá Noé selló el Arca hasta que quedó “ajustada como un vaso.” Como mencionamos previamente, las embarcaciones Jareditas eran “como el arca de Noe”[40] y estas embarcaciones son descritas como construidas de una manera “sumamente ajustada, de modo que podían contener agua como un vaso; y el fondo estaba ajustado como un vaso, y los costados estaban ajustados de la misma manera; y los extremos terminaban en punta; y también la cubierta estaba ajustada como un vaso; y su longitud era la de un árbol; y la puerta, al cerrarse, quedaba ajustada a semejanza de un vaso.”[41]

Cerca de nueve y medio meses después del comienzo del Diluvio se menciona que Noé abrió una ventana y soltó un cuervo. Esto indicaría que durante la mayor parte del viaje, las ventanas se habían mantenido selladas para prevenir que las aguas hundieran la gran embarcación durante una tormenta contínua.

Quizá, durante los momentos de quietud, las ventanas eran abiertas para recibir aire como los Jareditas hicieron con sus embarcaciónes.[42]

 

Notas

[1] Éxodo, Cap. 26; Ezequiel, Cap. 40–41

[2] 1 Cró. 28:11–19

[3] 1 Nefi 18:1–2

[4] Génesis 6:22

[5] Free, J. P. Archaeology and the Bible, p. 41

[6] Génesis 6:15

[7] Ibid. 6:16

[8] Versión Inspirada, Gén. 8:21

[9] Génesis 6:14

[10] Ibid. 6:16

[11] Éter 6:7

[12] Génesis 6:14

[13] Clarke, op. cit., Vol. I, p. 68

[14] Génesis 7:2

[15] Ibid. 8:7–11

[16] Ibid. 7:9

[17] Daniel 6:22

[18] 1 Reyes 17:4–6

[19] Jacob 4:6; Helamán 10:5–10

[20] Génesis 7:9

[21] Ibid. 7:7–10

[22] Ibid. 7:11–13

[23] Rehwinkel, A.M., El Diluvio pág. 70

[24] Ibid., pág. 69

[25] Ibid. p. 68

[26] Versión Inspirada Gén. 8:21

[27] Moisés 7:36

[28] Vers. Insp. Gén. 8:1–3

[29] Génesis 7:17–21

[30] Vers. Insp. Gén. 8:39

[31] Ibid.

[32] Génesis 8:17

[33] Vers. Insp. Gén. 8:46–48

[34] Vers. Insp. Gén. 8:41

[35] Génesis 8:5

[36] Vers. Insp. Gén. 8:17

[37] Éter 13:2

[38] Disc. de Brigham Young, p. 603

[39] Evidences and Reconcilations, Vol. I p. 111

[40] Éter 6:7

[41] Ibid. 2:17

[42] Ibid. 3:20