“Problemas de longevidad, población, crecimiento y geografía”

 

W. Cleon Skousen, Los Primeros 2.000 Años

Cap. 15: “Problemas de longevidad, población, crecimiento y geografía”

 

¿Indican las escrituras si los antiguos patriarcas tenían conocimiento suficiente como para establecer un calendario científico?

¿El Señor ha confirmado la longevidad de los antiguos patriarcas en alguna de Sus revelaciones modernas?

¿Hubo alguna vez en la historia cuando la longevidad de los patriarcas previos al período del Diluvio pudiera ser comparada con las cortas vidas de los patriarcas que vivieron después del Diluvio? En otras palabras, ¿hubo alguna vez cuando ambos grupos se superpusieron y vivieron juntos al mismo tiempo de manera que su longevidad pudiera ser comparada?

¿Piensas que ha habido una tendencia a pasar por alto el crecimiento de la población que probablemente expandió la civilización muy rápido durante el período pre diluviano? Las escrituras dicen que durante la vida de Enós la población se había incrementado hasta que “los hijos de los hombres eran muchos sobre toda la faz de la tierra” (Moisés 6:15). ¿Crees que esto pudiera ser literal?

Las escrituras indican que la fertilidad de los padres era unas veinticuatro veces más larga de lo que es hoy. ¿Piensas que es irrazonable asumir que el promedio de familias durante aquel período era de diez hijos (que alcanzaban la madurez y se casaban)? ¿Piensas que una población de un billón o más empujaría sus fronteras alrededor de toda la tierra durante los 1,656 años que precedieron al Diluvio?

¿Qué condición inusual caracterizó la geografía de la tierra durante el período pre diluviano? ¿Había un Océano Pacífico? ¿Tenemos alguna indicación que pudo haber habido un gran mar donde ahora está el Océano Atlántico?

¿Podría este conocimiento ser de ayuda al evaluar los descubrimientos de artefactos que pertenecen a pueblos primitivos que parecen haber vivido en Europa, África y algunas partes de Asia previo al diluvio?

Dado que sabemos que el Hemisferio Occidental vio el nacimiento de la civilización en el período pre diluviano, ¿es posible que estos lugares lejanos en África y Eurasia solamente vieran los vestigios finales de la civilización durante este período?

 

¿Vivieron los Patriarcas realmente tanto?

Pocas declaraciones contenidas en las escrituras han probado tanto la credulidad del estudiante promedio como la presunta duración de la vida atribuida a los patriarcas antediluvianos; por ejemplo, los nueve patriarcas desde Adán hasta Noé (Enoc no está incluido porque fue trasladado) ¡vivieron en promedio 912 años!

Algunos dirán que quizá la duración de los años era diferente en aquellos días y que esto puede explicar la aparente longevidad de esta gente. Sin embargo, el año siempre ha sido un fenómeno de la naturaleza de cuatro estaciones que repiten el mismo ciclo con una regularidad constante. Y cuando la estación o fecha en particular que establece el inicio de un nuevo año ha cambiado en numerosas ocasiones en la historia, la duración del año en el calendario siempre ha sido sustancialmente la misma.

Más allá de eso, sabemos que los antiguos patriarcas tenían un conocimiento científico disponible que les habría permitido establecer su calendario tan exacto como lo hacemos nosotros en tiempos modernos. Mediante los escritos de Abraham aprendemos que “los padres” recibieron revelaciones directas de Dios respecto a las maravillas de la astronomía y estaban por lo tanto bien informados con lo relacionado a los “planetas y estrellas.”[1] Abraham describe los detalles de una revelación que el mismo recibió similar a aquellas que recibieron los patriarcas de la antigüedad, y él señala que le fue revelado el “tiempo fijo” de la tierra, de la luna y del sol.[2] Obviamente, esto es todo lo que los patriarcas habrían necesitado para establecer el más exacto tipo de calendario.

Que esto es precisamente lo que hicieron se puede ver en su propio registro histórico donde consta que antes del Diluvio los patriarcas habían dividido el año en meses y habían establecido un sistema para poder registrar todos los sucesos de importancia histórica en términos de un calendario anual.[3] De hecho, habría sido imposible para ellos haber mantenido debidamente el libro de memorias y el de las genealogías de la línea patriarcal (mostrando fechas de nacimiento y de defunción, duración total de cada vida, etc.) sin tener un método científico para establecer fechas y medir el tiempo. Una lectura cuidadosa de Génesis capítulos siete y ocho, revelará que el año estaba dividido en doce meses y que el inicio del año estaba fijado por el equinoccio de otoño,[4] sin embargo, la duración total del año estaba calculado de la misma manera que ahora.

Esto es corroborado por la revelación del Señor a Sus profetas de que la historia de la raza humana está dividida en siete períodos de mil años cada uno.[5] Al ser tomadas en cuenta las genealogías del período antediluviano, estas no valdrían en cuanto a la cantidad de años mencionados, a menos que se le dieran plena credibilidad al número de años atribuidos a cada uno de los patriarcas de las escrituras.

La literal longevidad de los primeros patriarcas puede ser demostrada por el hecho de que las largas vidas de Noé, Sem, Cam y Jafet (quienes vivieron tanto antes como después del Diluvio) fueron narradas por los historiadores de aquel día, así como las cortas vidas de los patriarcas postdiluvianos. De hecho, se dice que después del Diluvio, Noé sobrevivió a nueve generaciones de sus descendientes, y Génesis claramente registra cómo el grado de longevidad se fue acortando gradualmente después del Diluvio de generación en generación.[6] Los historiadores contemporáneos del período que conocieron a Noé y a sus hijos así como a los patriarcas postdiluvianos, ciertamente habrían usado la misma medida de años tanto para el longevo Noé como para los patriarcas de vida más corta de su propia generación.

El famoso historiador Judío, Josefo, advierte a sus lectores a no malinterpretar la discrepancia que parece existir entre el lapso de vida antes del Diluvio y el lapso de vida después del Diluvio. Dijo él: “Que nadie compare las vidas de los antiguos patriarcas con nuestras vidas, y con los pocos años que ahora nosotros vivimos, pensar que lo que hemos dicho de ellos es falso; o hacer que lo corto de nuestras vidas nos haga argumentar que ellos no tuvieron una vida de tan larga duración; o que aquellos antiguos fueron favorecidos por Dios… o porque su comida era en aquel tiempo la clave de la extensión de su vida… y además, que Dios les ofreció un tiempo de vida más largo debido a su virtud y el buen uso que ellos hicieron de ésta gracias a descubrimientos astronómicos y geométricos…

Ahora yo, por testigos de lo que antes he dicho, a todos aquellos que han escrito Antigüedades… que los Antiguos vivieron mil años.”[7]

Pero, como con todas las cosas que no hemos experimentado personalmente, la inusual duración del lapso de vida durante estas tempranas generaciones es de hecho difícil de comprender para los hombres modernos. Consideremos, por ejemplo, el hecho que la obra misional de Enós se extendió por 750 años. Si él hubiera empezado su misión cuando la Carta Magna fue firmada, la habría terminado hoy. O, para ilustrarlo de otra manera, si Enós hubiera nacido en el año 972 D.C. –casi un siglo antes de que los Normandos invadieran las Islas Británicas– el habría muerto ¡el mismo año que Brigham Young –en 1877!

 

La población antes del Diluvio

Con hombres y mujeres viviendo por tantos años se puede apreciar inmediatamente cuan rápido la tierra se habrá llenado de seres humanos. De hecho, durante el tiempo de vida de Enós, la escritura dice que la población se había incrementado hasta que “los hijos de los hombres eran muchos sobre toda la faz de la tierra.”[8]

Basados en nuestras previas observaciones concernientes a la familia de Adán y Eva, puede ser visto que una nueva generación de niños era añadida a la población aproximadamente cada 35–50 años tal como pasa hoy. Sin embargo, la remarcable diferencia entre las tasas de población de aquellos días al compararlas con las del tiempo presente se encuentra en el hecho que hoy el período promedio de reproducción de los padres es completado aproximadamente en veinte años. En el período antediluviano es sabido que este era al menos unas ¡veinticuatro veces más largo! Las escrituras mencionan a padres que fueron capaces de tener hijos por 500 años.[9]

Indudablemente, las tasas de población eran reducidas en cierta medida por los mismos factores que impactan el crecimiento de la población hoy día – factores tales como mortalidad infantil, enfermedades, guerras, accidentes y demás. Sin embargo, cuando se considera que aquellos que sobrevivieron vivieron diez o doce veces más de lo que lo hacemos nosotros hoy, y cuando consideramos que una familia grande parece haber sido la regla en vez de la excepción, entonces podemos apreciar que la población potencial pudo haberse generado mucho más rápido de lo que lo haría en condiciones modernas.

Por ejemplo, tomemos los factores antes mencionados en consideración y hagamos una estimación aproximada del incremento de población durante un período de 650 años. Asumamos que Adán y Eva hayan tenido diez pares de descendientes que se convirtieron en padres. De las escrituras pareciera que ellos tuvieron muchos más pero para fines de ilustración asumamos que sus hijos sobrevivientes al combinarse hicieron diez parejas. Si cada una de estas parejas hubiera tenido diez hijos que les sobrevivieran y se casaran y que ellos en turno tuvieran diez hijos por pareja, aquí está lo que habría pasado en 650 años:

 

Número de Años – Crecimiento de la Población

50 años: Si, durante los primeros cincuenta años, Adán y Eva tuvieron diez pares de hijos, y cada una de estas parejas hubieran tenido diez hijos sobrevivientes durante los siguientes cincuenta años, esto haría:

100 anos – 100 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 50 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haría:

150 años – 500 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 250 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haria:

200 anos – 2,500 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 1,250 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haría:

250 anos – 12,500 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 6,250 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haría:

300 anos – 62,500 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 31,250 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haría:

350 anos – 312,500 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 156,250 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haría:

400 anos – 1,562,500 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 781,250 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haría:

450 anos – 7,812,500 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 3,906,250 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haría:

500 anos – 39,062,500 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 19,531,250 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haría:

550 anos – 195,312,500 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 97,656,250 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haría:

600 anos – 976,562,500 hijos sobrevivientes: Si estos se combinaran para formar 488,281,250 parejas y cada pareja tuviera una familia de diez hijos durante los próximos cincuenta años, esto haría:

650 anos – 4,882,812,500 hijos sobrevivientes: Para este tiempo Enós estaría en la mitad de su ministerio y la población de esta última generación estaría ya cerca de cinco billones –más de dos veces la población de la tierra hoy. Y esta figura de cerca de cinco billones no representa el total de la población sino solamente el número de la descendencia en la última generación. Debido a que casi todos los ancestros de estos 4,882,812,500 hijos aun estarían vivos, estos deben sumarse para computar una población total. ¡Esta sería de 6,103,515,610!

Se debe enfatizar que este cálculo no pretende ser una estimación del número real de gente viviendo en la tierra durante este período porque no tenemos una manera exacta de saberlo, pero se ofrece para demostrar cuan rápidamente la población podría haberse incrementado en un corto período de tiempo y literalmente cumplir la declaración de las escrituras de que la gente había cubierto “la faz de la tierra.”

Tal población o incluso un porcentaje substancial de tal población habría rápidamente ampliado las fronteras de la civilización en cada dirección posible. En el pasado hemos probablemente subestimado la presión de la población, la cual indudablemente empujó a los pioneros del período antediluviano lejos de la cuna original de la raza humana en Adán–ondi–Ahmán. La vasta mayoría de estas no dejó registro histórico para que nosotros podamos estudiarlo.

La sagrada historia, la cual el Señor mandó a Sus profetas escribir, solamente se aboca a las naciones y pueblos directamente relacionados a las vidas y ministerios de los grandes patriarcas. No pretende representar la historia de todas las naciones que finalmente llegaron a existir durante este período. Tal como la Biblia no hace mención de los Chinos, los Jareditas y muchos otros grandes grupos poblacionales que existieron de manera contemporánea con los Hebreos, así mismo las escrituras que ahora estamos estudiando pueden haber ignorado completamente grandes segmentos de la humanidad que gradualmente se aislaron así mismos por un período de varios siglos en las partes más lejanas de la tierra.

 

La Geografía de la tierra antes del Diluvio

Esta expansión de la población habría sido facilitada por el hecho de que la tierra no estaba dividida en islas y continentes durante este primer período sino que era “una sola tierra.” De hecho, la “división” que separó América del resto de Eurasia no tomo lugar hasta los días de Peleg lo cual fue varias generaciones después del Diluvio.[10]

Sin embargo, esto no significa necesariamente que la tierra formaba una completa banda alrededor del planeta. De hecho, es aparente en los escritos de Enós que había un canal de mar en la región de nuestro presente Océano Atlántico el cual probablemente conectaba los Océanos Ártico y Antártico. Enós se refiere a éste como el “mar del oriente,”[11] y durante su vida una gran península de tierra salió “de la profundidad del mar”[12] y mucha gente se fue a esa tierra. Esto indica un gran cuerpo de agua del “Mar del Oriente”, y dado que se sabe que los patriarcas tuvieron su civilización en la parte central y oriental de los Estados Unidos, el cuerpo de agua que ellos describen como parte del Mar del Oriente se ubicaría en la localidad aproximada del Océano Atlántico.

Siendo éste el caso, el continente global o “una sola tierra” se habría extendido hacia el oeste del continente Americano rodeando el planeta hacia la costa Atlántica de Europa. Esto significaría que durante este temprano período no había Océano Pacífico para “dividir” la tierra con miles de millas de agua salada. En el período patriarcal aparentemente toda esta era tierra arable que estaba suficientemente elevada para ubicarse por encima del nivel del mar. Las escrituras claramente infieren que el gran cataclismo que aisló el hemisferio occidental dividiendo la tierra, fue realmente causado por el descenso del mar desde el norte inundando el terreno que ahora yace en el fondo del Océano Pacífico.

Justo antes del Milenio, cuando la tierra llegue a estar unida en un solo continente nuevamente “como en los días antes de ser dividida” se nos dice que estas aguas serán arrojadas nuevamente “hacia los países del norte y las islas serán una sola tierra.”[13] La manera en cómo los continentes y las islas llegarán a ser “una sola tierra” forzando los mares a regresar parece identificar la manera en cómo fueron divididos al principio.

Es por estas diferentes escrituras que concluimos que originalmente el gran continente de “una sola tierra” casi circundaba la tierra por completo –un circulo posiblemente roto solamente por “el Mar del Oriente.” Esto haría del territorio actual que llamamos Estados Unidos, el extremo oriental de este continente global y Europa y África el extremo occidental. Quizá esto explica por qué el Señor describe la ubicación del Jardín de Edén (que sabemos que estaba localizado en América) “hacia el oriente.”[14]

Y dado que esta tierra “hacia el oriente” fue la cuna de la civilización, la actual migración habría sido hacia el occidente. La presión de la población y las aventuras exploratorias empujaron la marea de la humanidad más y más hacia el occidente hasta que eventualmente ellos cruzaron el vasto territorio actualmente cubierto por el Océano Pacífico y alcanzaron las fronteras de los que ahora es el Oriente. En siglos posteriores ellos probablemente se expandieron hacia las fronteras occidentales de los continentes que ahora son Europa y África de nuestro día.

Excavaciones científicas han revelado artefactos rudimentarios de algunos pueblos muy primitivos que parecen haber vivido en grandes números a través de Eurasia previo a la llegada de la humanidad a estas regiones después del Diluvio. Sería razonable asumir que si estos pueblos realmente vivieron en esta área antes del Diluvio y que fueron los descendientes aislados de aquellos que migraron por un período de varios siglos desde las partes más civilizadas “hacia el oriente,” entonces con toda probabilidad ellos habrían degenerado en un tipo de civilización de era de piedra más o menos como pasó con los Lamanitas después de que la civilización Nefita fue destruida.

Cuando todos estos hechos sean conocidos, aprenderemos que los rudimentarios implementos que hemos hallado depositados aquí y allá por toda Eurasia fueron fabricados por grupos de humanidad aislada que, durante un período de más de 1,500 años, vagaron miles de millas desde su hogar ancestral y degeneraron en sociedades tribales primitivas por toda esta región. Estudiantes de Arqueología que se han topado con las cuevas y otras áreas protegidas donde estos pueblos vivieron han asumido que estos fueron los inicios de la civilización del hombre, cuando, de hecho, vemos que las escrituras que estamos estudiando actualmente indican que estos más bien pueden haber sido ¡los vestigios finales de la civilización!

 

Notas

[1] Abraham 1:31

[2] Ibid. 3:6

[3] Génesis 7:11

[4] Josefo, Ant. of the Jews, Libro I, 3:3 y nota

[5] D. y C. 77:6–7; 88:108–110

[6] Génesis 11:10–28

[7] Josefo, op. cit. Libro I, 3:9 (Op. cit. Indica el título del libro que se mencinó antes)

[8] Moisés 6:15

[9] Génesis 5:32

[10] Génesis 10:25

[11] Moisés 6:42

[12] Ibid. 7:14

[13] D. y C. 133:23

[14] Cowley, M. F. Wilford Woodruff, p. 481; Moisés 3:8