Otros Análisis

 

Introducción

El relato de Adán y Eva es quizás uno de los más discutidos y uno de los que menos entiende la gente del mundo. El élder Mark E. Petersen escribió:

“Adán, el primer hombre, y Eva, su esposa, siempre han sido difíciles de catalogar, en la opinión de muchas personas. Probablemente son la pareja más incomprendida que ha vivido en la tierra.

“Sin embargo, esto es de esperar, ya que la humanidad ha estado expuesta a muchas teorías raras y a malentendidos en cuanto a nuestros primeros padres durante muchos siglos. Probablemente los que tengan la culpa son los mismos maestros de religión. Sin saber la verdad acerca de Adán y Eva, y sin contar con la inspiración divina, se han formado sus propias opiniones y las han puesto sobre la gente, y el resultado ha sido una confusión general que crece con el correr de los años” (Adam: Who Is He? pág. 1).

Una de las razones por la que la historia de la Creación y de la Caída se ha malinterpretado, dando lugar a malentendidos, es que se han quitado del Antiguo Testamento partes claras y preciosas (véase 1 Nefi 13:25—29). Los miembros de la Iglesia tenemos la mayoría de lo que se perdió, puesto que se nos ha vuelto a dar y se encuentra en los libros de Moisés y Abraham. El mundo en general, sin embargo, sólo tiene los relatos que se encuentran en Génesis, en el Antiguo Testamento, y que hablan de la Caída como un hecho histórico pero no explican la doctrina correspondiente. En otras palabras, las razones de la Caída y el significado que tuvo para la humanidad no se encuentra en el Antiguo Testamento tal como se conoce en la actualidad. En el Nuevo Testamento se aclaran algunas de estas cosas, pero en forma limitada; en realidad, en el Libro de Mormón es donde encontramos esta doctrina mejor explicada. Como vemos, no es extraño que el mundo tenga ideas equivocadas en cuanto a la caída de Adán y Eva, cuando no tienen a su alcance las Escrituras de los últimos días para ayudarles. El propósito de los acontecimientos que se describen en Génesis 3 fue resumido por el profeta Lehi cuando dijo: “Adán cayó para que los hombres existiesen; y existen los hombres para que tengan gozo” (2 Nefi 2:25).

El presidente Joseph Fielding Smith dijo:

“Cuando oremos al Señor, agradezcámosle por Adán. Si no hubiera sido por Adán, yo no estaría aquí ni vosotros estaríais aquí; todos seríamos espíritus y estaríamos en el cielo esperando todavía.

“Estamos en la vida mortal para obtener la experiencia y la capacitación que no podríamos obtener de ninguna otra manera. Para que podamos llegar a ser dioses, es necesario que sepamos lo que es el dolor, el sentirnos enfermos, y otras cosas que encontramos en la escuela del mundo mortal.

“Hermanos y hermanas, no nos quejemos de Adán diciendo que hubiera sido preferible que no hiciera lo que hizo. Por lo contrario, debemos estarle agradecidos. Yo estoy contento de tener el privilegio de haber venido a la tierra y de vivir en este estado mortal, pues si soy fiel a los mandamientos y obligaciones que me corresponden como miembro de la Iglesia y del reino de Dios, voy a tener el privilegio de volver a la presencia de nuestro Padre Celestial; y de la misma forma vosotros tendréis esa oportunidad, ya que sois hijos e hijas de Dios con el derecho de recibir la totalidad de la gloria celestial.” (En Conference Report, oct. de 1967, pág. 122.)

 

La caída del hombre

Antes de leer el relato de la Caída, medite acerca de los siguientes principios o doctrinas expuestos por el élder Joseph Fielding Smith acerca de Adán y Eva y la caída del hombre.

“Cuando Adán y Eva fueron puestos en el Jardín de Edén, no estaban sujetos a la muerte y, por lo tanto, podían haber vivido para siempre en el estado de inocencia en que se encontraban si no hubieran violado la ley que se les dio allí.

“La tierra también fue declarada buena y habría permanecido en ese mismo estado para siempre si no hubiera cambiado para estar de acuerdo con el estado mortal en que se encontró luego Adán. Todas las cosas sobre la tierra habrían permanecido en la misma condición en que se encontraban si no hubiera sido porque Adán desobedeció el mandamiento.

“Al participar del fruto prohibido, y por tanto violar la ley bajo la cual se le había puesto, su naturaleza cambió y se encontró sujeto, primero, a la muerte espiritual, o sea, el no poder estar en la presencia de Dios; y segundo, la muerte temporal, que es la separación del espíritu y el cuerpo. Eva, su esposa, también tuvo que sufrir estas dos muertes.

“Si Adán y Eva no hubieran desobedecido el mandamiento que se les dio en el Jardín de Edén, no habrían tenido hijos.

“Como la causa de la transgresión fue la vida mortal, los hijos de Adán y Eva heredaron cuerpos mortales y, por lo tanto, sujetos a la muerte.

“Por motivo de la caída de Adán, el Señor ocasionó cambios en la tierra para que ésta estuviera de acuerdo con la condición mortal en que se encontraba el hombre.

“Para poder contrarrestar el poder que había ganado la muerte, fue necesario que hubiera una expiación para pagar la deuda, y así restaurar a Adán y Eva, a toda su posteridad, y a todas las demás cosas terrenales, a la vida inmortal por medio de la resurrección.” (Man, His Origin and Destiny, págs. 50—51.)

 

RESUMEN ANALITICO

Tal vez se haya preguntado por qué tuvimos que nacer en un mundo en el que se encuentra tanto lo bueno como lo malo. ¿Por qué existe el sufrimiento en el mundo? ¿Por qué todos los hombres tienen que morir? ¿Cuáles son las consecuencias de la muerte espiritual? Estos y muchos otros problemas están íntimamente relacionados con la Caída. En una hoja de papel por separado conteste las preguntas que aparecen a continuación, luego de haber leído detenidamente las referencias de las Escrituras.

1. ¿Qué quería conseguir Satanás al tentar a Eva? (Moisés 4:6—12)

2. ¿Le parece que el pasaje que se encuentra en D. y C. 10:43 se aplica en este caso? ¿Consiguió Satanás lo que quería?

3. ¿Cuáles fueron los resultados positivos que ocurrieron inmediatamente después de la Caída? (2 Nefi 2:19—23)

4. ¿Qué dijeron Adán y Eva acerca de la Caída, una vez que se les enseñó el plan de salvación? (Moisés 5:10—11)

5. ¿Afecta la Caída a todo el género humano? (Alma 42:9)

6. Si no existiera el plan de salvación, por medio del cual Jesucristo expió por la transgresión de Adán al igual que por las nuestras, ¿qué le hubiera pasado al hombre? (2 Nefi 9:7—10; Alma 42:10—11)

7. ¿Cuál es, entonces, el propósito de la vida mortal? (Alma 12:21—27; 42:2—5)

¿Qué opinión tiene ahora con respecto a la Caída? ¿Puede darse cuenta ahora de que si comprendemos la razón de la Caída podemos entender también el propósito de la vida mortal? Lehi dijo:

“Adán cayó para que los hombres existiesen; y existen los hombres para que tengan gozo”. (2 Nefi 2:25) Cada uno de nosotros es un hijo espiritual de Dios, y esta tierra fue organizada para que tuviéramos un lugar para continuar aprendiendo y progresando. Adán y Eva abrieron las puertas a la vida mortal para nosotros y para todos los hijos de Dios que merecieron venir a la tierra. En la existencia premortal todos nos regocijamos ante la posibilidad de venir al mundo (véase Job 38:7). Una vez que nos encontramos acá, se espera mucho de nosotros. La vida mortal es una vida de pruebas. La Caída no nos dio entrada al Jardín de Edén; abrió la puerta para que pudiéramos distinguir entre lo bueno y lo malo. La vida mortal es una gran bendición para todos.

 

(Manual El Antiguo Testamento Parte 1, Manual del Alumno, págs. 19–20, 23)