“La Creación Temporal”

 

W. Cleon Skousen, “Los Primeros 2.000 Años”,

Capítulo 4: “La Creación Temporal”

 

Hay una inesperada sorpresa en la narración de la creación temporal como le fue dada a Moisés. ¿Cuál fue?

¿Cuántas cosas puedes enumerar de lo que la tierra debía de proveer antes de que pudiera sostener vida humana?

¿Cuántas cosas puedes enumerar de lo que la tierra debía de proveer antes de que pudiéramos construir un tipo de civilización moderna?

¿Qué se le dijo a Abraham acerca de la creación temporal?

Durante este período de preparación la tierra estaba bajo un ambiente diferente. ¿Dónde dicen los profetas que estaba?

¿Cómo era la sincronía del tiempo antes de la Caída?

¿Será de ayuda para el estudiante de ciencia aprender acerca del trasplante interplanetario de la vida?

Se no ha dicho lo que significa ser hecho “del polvo de la tierra.” ¿Cuál es el significado de esa frase?

¿Sabemos dónde estaba el Jardín de Edén?

Desde la restauración del evangelio, ¿qué hemos aprendido sobre Adán que no sabíamos antes?

¿Cuál parte de la tierra es realmente el “viejo” mundo?

¿Había algún tipo de muerte en el Jardín de Edén antes de la Caída?

Adán y Eva y toda la tierra llegaron a este estado de existencia con un propósito. ¿Cuál era?

 

Las Escrituras Modernas iluminan el registro de la Creación Temporal

Tal como la creación espiritual de la tierra fue un programa cuidadoso de ingeniería, así mismo la creación temporal fue el resultado de mucha preparación. Sin embargo, las revelaciones del Señor a Moisés no nos dicen ¡ni una palabra sobre esto!

Para nuestro asombro observamos que la revelación se detiene al finalizar la descripción de la creación espiritual y luego ésta continúa en un período mucho más posterior cuando se presume que la preparación de la tierra física se ha completado. Nótese cómo el registro de la creación temporal inicia:

“Pues yo, Dios el Señor, no había hecho llover sobre la faz de la tierra (temporal)… y aún no había carne sobre la tierra, ni en el agua, ni en el aire; más yo, Dios el Señor, hablé, y subió de la tierra un vapor, y regó toda la superficie de la tierra.[1]

De esto, es aparente que el Señor no nos va a decir nada respecto de la preparación de la tierra física. Él comienza la narración de la creación temporal en un período cuando la tierra ya estaba completada y las varias formas de vida estaban a punto de ser colocadas sobre ella.

Estamos ciertos, sin embargo, que la tierra temporal tuvo una extensa preparación antes de que los seres humanos fueran traídos aqui.[2] Ciertamente Adán y Eva no vinieron a un globo de lava ardiente y agua salada. Ellos sin duda vinieron a una tierra preparada abundantemente en recursos naturales –carbón, cal, petróleo, minerales y una capa de tierra que pudiera soportar tipos avanzados de vida vegetal. ¿Cómo se preparó la tierra con estos depósitos de riqueza natural? Moisés no registró ni una palabra respecto a esto.

Afortunadamente, tenemos acceso a una revelación que fue recibida por Abraham en la cual el Señor le dijo que previo a la llegada de Adán y Eva, la tierra temporal fue cuidadosamente preparada de manera que pudiera sostener las formas de vida que el Señor deseaba traer aquí. (Ver Abraham, Cap. 4 y Cap. 5)

Incluso con Abraham, sin embargo, el Señor no reveló ningún detalle concerniente a los métodos o procedimientos seguidos en la preparación de la tierra. Como ya hemos señalado, este conocimiento sumamente vital ha sido reservado, pero no se mantendrá así por siempre. Como lo declara la escritura: “el día en que el Señor venga, él revelará todas las cosas: cosas que han pasado y cosas ocultas que ningún hombre conoció; cosas de la tierra, mediante las cuales fue hecha, y su propósito y estado final; cosas sumamente preciosas; cosas que están arriba y cosas que están abajo; cosas que están dentro de la tierra y sobre la tierra y en el cielo.” (D. y C.101:32–34)

Éste será un gran día de iluminación para los estudiantes de ciencia y los estudiantes de las escrituras. Como se indica en el párrafo de arriba, ocurrirá al inicio del milenio “cuando el Señor venga.” Mientras tanto, continuaremos estudiando la corteza de la tierra para descubrir lo que sea que podamos encontrar ahí concerniente al pasado ilustre de la tierra. En tal estudio, sin embargo, debemos ser estudiantes humildes, pues han sido muchas las cosas que le han ocurrido a esta remarcable esfera que ninguna “investigación de rocas” podrá revelar.

 

Conocimiento por medio de revelación

Como ejemplo, el Señor reveló a Abraham el hecho que antes de la Caída este planeta estaba en una diferente sincronía de tiempo que en el presente. Antes de la Caída de Adán el tiempo en esta tierra era “según el tiempo del Señor, que era según el tiempo de Kólob[3]. En otro lugar aprendemos el significado de esta declaración. El tiempo de Kólob es ¡mil años por una revolución o día![4]

Profetas modernos también han recibido entendimiento adicional concerniente al estado de la tierra previo a la Caída. En sus escritos, el Presidente John Taylor se refiere a “esta tierra que ha caído y salido de donde fue organizada cerca del planeta Kolob.”[5] Brigham Young enseñó precisamente la misma doctrina.[6]

Conocimiento de este tipo debe ser hablado con precaución ante estudiantes del pasado de la tierra. Indudablemente una multitud de dramáticos e históricos eventos han ocurrido a este planeta que ninguna revelación que recibamos en corto nos aclarará.

En conexión con la vida traída a la tierra, ahora sabemos que el trasplante interplanetario de ella es un procedimiento común para el Señor. Como señala el Presidente Brigham Young, cuando aprendamos la verdad completa sobre el asunto veremos que toda la vida vegetal y animal fue traída “de otros planetas a este mundo.”[7] En otras palabras, planetas más antiguos son usados para proveer muestras de vida a los planetas más nuevos.

¿Cómo puede realizarse esto? En la actualidad la ciencia se enfrenta al problema del viaje espacial. ¿Cómo pueden seres humanos –o cualquier tipo de vida– ser transportada de forma segura a través del espacio? Los científicos dicen que es necesario mantener condiciones terrestres a través del vuelo. Los problemas de proveer la presión correcta, oxígeno adecuado, suministros de agua y suficiente comida deben ser resueltos. Pero el Señor encara el problema de forma diferente gracias a Su conocimiento superior. El cambia a la criatura de manera que pueda soportar el viaje espacial sin necesitar las condiciones antes mencionadas. La criatura es temporalmente “transfigurada” o “trasladada” y la transferencia es hecha de forma segura y aparentemente sin incomodidades de ninguna clase.

No nos es dada la más leve pista del principio científico que soporta este procedimiento, pero las escrituras lo mencionan en numerosas ocasiones cuando la vida ha sido transferida de este planeta a otros mediante este método. Así le sucedió a la ciudad completa de Enoc,[8] al pueblo de Melquisedec,[9] a Juan el Amado,[10] a los Tres Nefitas,[11] y quizá a muchos otros de los cuales aún no se nos ha dicho nada.

Sabiendo la realidad del procedimiento es más fácil apreciar las enseñanzas de Brigham Young respecto a que cuando Dios está listo para poblar un nuevo planeta El sigue el económico y aparentemente simple medio de trasplantar unos progenitores de algún planeta más antiguo al más nuevo. Al “transfigurar” temporalmente las varias formas de vida, esta transferencia puede realizarse de forma rápida y segura.

Obviamente, los métodos de Dios están a menudo más allá de la imaginación del hombre. Esto enfatiza la necesidad de mantener la mente abierta y enseñable conforme nos sumergimos en el estudio del pasado de la tierra. Muchos estudiantes –mediante un trabajo arduo y sincero– han propuesto teorías concernientes a la historia de la tierra que entran en conflicto con la explicación que hemos recibido a través de las revelaciones del Creador de ella. De tales debemos estar prevenidos. Y más ciertamente no debemos permitirnos caer en manos de los “burladores” de los últimos días referidos por Pedro. Él dijo que el gran error de nuestro día y de nuestra generación sería la falsa creencia de que “todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.”[12]

Él dijo que los hombres de nuestro día, “andando según sus propias concupiscencias” negarían tales cosas como el gran Diluvio y otras manifestaciones del poder de Dios en la historia de la tierra.

Esta profecía ha sido plenamente cumplida y ahora vivimos en el día cuando los estudiosos profesionales niegan muchas de las cosas que Dios ha afirmado que son verdaderas. En su búsqueda de conocimiento cada hombre debe juzgar por sí mismo la fiabilidad de sus fuentes de información.

Pareciera que donde Dios ha revelado a Sus profetas eventos y circunstancias que El mismo ha declarado como hechos, las especulaciones contrarias de los teóricos han alcanzado cierto peso.

 

El origen de la vida humana en la tierra

Cuando el Señor estaba describiendo a Moisés la manera mediante la cual la vida humana vino por primera vez a este planeta, Él sumariamente desestimó el asunto con la simple declaración de que el cuerpo temporal de Adán fue hecho del “polvo de la tierra” y que su espíritu entró en ese cuerpo para sostenerlo mediante el “aliento de vida.” El cómo proveyó el Señor a Adán de un cuerpo del polvo de la tierra no es mencionado en este punto y como resultado muchos grandes estudiantes de las escrituras han cometido el mismo error que ciertos científicos tuvieron. Ellos concluyeron que por algún misterioso medio la vida fue creada espontáneamente. Se han engañado a sí mismos al pensar que el Señor ejecutó cierta clase de milagro al formar el cuerpo físico directamente de la arcilla de la tierra y luego transformarlo en un cuerpo humano viviente.

Tal concepto pertenece a la edad oscura y no es justificado por las escrituras. De hecho, el Señor originalmente le dijo a Moisés precisamente lo que significaba ser hecho del polvo de la tierra. Esta es solo una frase técnica. Significa “nacer en el mundo mediante el agua, y la sangre, y el espíritu que yo he hecho, y así del polvo habéis llegado a ser alma viviente.”[13] Esta es una simple descripción del nacimiento físico. Así es como también fue creado el cuerpo físico de Adán. Nació de una madre tal como el cuerpo de cada humano ha sido creado del polvo de la tierra.

Como lo declaró el Presidente Brigham Young: “El (Adán) fue creado tal como ustedes y yo fuimos creados y ninguna persona ha sido creada bajo un principio diferente.”[14]

¿Dónde nació? ¿Quiénes fueron sus padres? Para responder con detalle estas preguntas habría requerido que el Señor discutiera eventos respecto a otros planetas y Él ya le había dicho a Moisés que no deseaba cubrir tales asuntos en ese momento. (Moisés 1:35)

[*] Hay muchos eventos emocionantes detrás del relato de la creación que el Señor deliberadamente ha ocultado. No es difícil descubrir el por qué. La historia de la eternidad se extiende detrás de nosotros como un hilo interminable. En algún momento a lo largo de ese hilo el Señor decidió seleccionar un punto que sería llamado el principio de nuestra historia. El decidió atar un nudo por así decirlo, en el hilo de la eternidad en el punto donde Adán se convierte en residente de esta tierra. Es difícil para la mente humana aceptar este “punto terminal” designado por el Señor y muchos estudiosos han por tanto tratado de penetrar en el oscuro pasado y han construido teorías y suposiciones que satisfacen la sed humana de conocimiento.

En conexión con esto, es interesante observar que mientras el Señor ha declinado decirnos los detalles del origen de Adán, al menos nos asegura que:

1– Adán no evolucionó de animales inferiores.

2– No hubo hombres pre–Adámicos.

Aquí esta lo que el Señor dice: “y el hombre (Adán) fue alma viviente, la primera carne sobre la tierra, también el primer hombre.”[15] Obviamente, si él fue la primera carne sobre la tierra no pudo haber evolucionado de carnes inferiores y si Adán fue el primer hombre entonces no hubo hombres pre–Adámicos.

Tales declaraciones son un gran desafío para el estudiante pero el Señor nos aconseja no preocuparnos demasiado sobre esto porque cuando obtengamos la historia completa veremos que estas declaraciones son literalmente verdaderas. El Señor ha dicho que cuando El revele el registro completo, será conocimiento “que ningún hombre conoció[16]. Es más provechoso, por tanto, dejar estos asuntos para revelaciones posteriores y continuar con los hechos conocidos de historia que inician en el Jardín de Edén.

 

El Jardín de Edén

El significado de “Edén” tiene una connotación con “Paraíso” o “Placentero.” Concerniente a la introducción de vida vegetal en la tierra en este momento el Señor declara: “Y yo, Dios el Señor, planté un jardín hacia el oriente en Edén, y allí puse al hombre que había formado. Y de la tierra, yo, Dios el Señor, hice crecer físicamente todo árbol que es agradable a la vista del hombre; y el hombre podía verlos. Y también se tornaron en almas vivientes. Porque eran espirituales el día en que los creé.”[17]

Aquí, nuevamente el Señor está enfatizando la naturaleza dual de todas las cosas. Incluso las plantas tuvieron una creación espiritual antes de ser traídas y de hacerlas crecer “naturalmente” sobre la faz de la tierra. Así también, ellas y cada una llegaron a ser “un alma viviente”[18], lo cual significa la combinación de espíritu y materia temporal.

Finalmente todos los tipos de vida animal pertenecientes al orden que es considerado provechoso para la humanidad durante su estancia sobre la tierra fueron traídos a la tierra. El Señor declaró que “también fueron almas vivientes, porque yo, Dios el Señor, soplé en ellos el aliento de vida; y mandé que lo que Adán llamara a todo ser viviente, tal fuese su nombre.”[19]

Durante este período de embellecimiento cuando los primogenitores del reino animal y vegetal fueron trasplantados a la tierra, Adán tomó una parte activa en la supervisión de este trabajo bajo la dirección del Señor así como lo había hecho durante la preparación de la tierra. Esto es referido por el Presidente Brigham Young, “Aunque lo que tenemos en la historia es que nuestro padre Adán… no sabía nada acerca de su Dios previo a su creación aquí, no es así, y cuando aprendamos la verdad veremos y entenderemos que él ayudó a crear este mundo y fue el administrador de este proyecto. Él fue la persona que trajo a los animales y las semillas desde otros planetas a este mundo.”[20]

¿Quién fue Adán? Durante la vida de Adán, el Señor reveló la verdadera identidad de este gran patriarca a los hijos de Adán. Él no fue ningún otro más que Miguel en la preexistencia.[21] Él fue el poderoso Arcángel del que Juan el Revelador dijo que dirigió la ofensiva contra Lucifer y sus huestes[22] durante el Primer Estado en el mundo de los espíritus cuando Satanás trató de destruir el Plan de Salvación que el Señor nos había ofrecido. En la preexistencia Adán o Miguel fue un príncipe de Dios. Fue uno de los “nobles y grandes” vistos por Abraham en visión.[23] Su nombre “Miguel,” se dice que significa “El que es como Dios.”[24] No fue mero accidente que haya sido seleccionado para ser el primer gran líder y patriarca entre los hijos de los hombres.

Indudablemente, Eva tenía una posición correspondiente de igual eminencia. Cuando Adán y Eva asumieron la administración del Jardín de Edén la tierra fue honrada con la presencia de dos de los siervos más nobles del Padre.

 

¿Dónde estaba el Jardín de Edén?

El paradero del Jardín de Edén ha incitado a los hombres a embarcarse en un contínuo debate a través de los siglos. La posición de los estudiosos modernos es la siguiente: “El relato ofrecido en Génesis de la ubicación del Edén no es tal que nos permita identificarlo con alguna localidad existente.

Se dice que había un jardín en la parte oriental de éste, y se nos dice que un rio salía del Edén para regar este jardín, y a partir de ahí se dividía en cuatro cabeceras que fueron llamadas respectivamente, Pison, Gihon, Hidekel y Éufrates.”[25]

Este último rio ha llevado a los estudiosos de la historia Bíblica a asumir que la ubicación del Edén estaba en Mesopotamia en algún lugar a lo largo del Éufrates. Sin embargo, todos los demás datos descriptivos que aparecen en la Biblia concerniente al Edén parecen estar en disputa con esa ubicación.

La verdadera ubicación del Jardín de Edén le fue revelada a José Smith en esta dispensación así como también la ubicación de la residencia de Adán y Eva después de partir del Edén. Brigham Young declaro, “José, el profeta, me dijo que el Jardín de Edén estaba en el Condado de Jackson, Missouri. Cuando Adán fue expulsado, él fue al lugar que ahora llamamos Adán–ondi–Ahman, Condado de Davies Missouri. Allí el levantó un altar y ofreció sacrificios.[26]

Saber la ubicación exacta del Jardín de Edén nos lleva a apreciar más plenamente la realidad personal de la vida y obra de nuestro Padre Adán y nuestra Madre Eva. También nos enseña que América o el Hemisferio Occidental es la cuna de la humanidad. Es el viejo mundo –la parte poblada de la tierra más antigua. Por supuesto, en tiempos antiguos, América no estaba separada del continente Eurasiático sino que estaban unidos. Como “una sola tierra.”[27] La división de la tierra no ocurrió hasta los días de Péleg alrededor del 2.240 a.C.[28]

Durante la etapa anterior a la Caída del Jardín de Edén no había muerte.[29] Todo lo que existía en el Jardín de Edén estaba investido con la capacidad de vivir para siempre. Es como si todas las cosas se hubieran encontrado en un estado de animación suspendida. No había degeneración, ni descomposición de la estructura celular, no había enfermedades, ni influencia predatoria de ningún tipo que le robara a la humanidad ni a sus compañeros del reino animal su capacidad de existir para siempre.

Y como no había muerte, tampoco había reproducción. A pesar de que el mandamiento de multiplicarse y henchir la tierra fue dado mucho antes,[30] veremos después que el poder de cumplirlo no vino hasta después de la Caída.

No se pretendía que la sublime condición que existía en el Jardín de Edén perdurara para siempre. Era un estado temporal de gloria paradisíaca que anticipaba un evento de gran importancia histórica que estaba a punto de ocurrir. Adán y Eva y toda la tierra habían sido traídos a este estado de existencia con un solo propósito –¡Caer!

 

Notas

[1] Moisés 3:5–6

[2] Isaías 45:18

[3] Abraham 5:13

[4] Ibid. 3:4

[5] Lundwall, N. B., The Vision, p. 146

[6] Lundwall, N. B., Assorted Gems, p. 346

[7] Sermon of Brigham Young in Salt Lake City, April 20. 1856

[8] Moisés 7:21; Doc. Hist. of the Church, Vol. 4, pp. 209–210

[9] Inspired Version, Gen. 14:32–34

[10] D. y C. 7

[11] 3 Nefi 28

[12] 2 Pedro 3:3–6

[13] Moisés 6:59

[14] Journal of Discourses, Vol. 3:319

[*] Los siguiente cuatro parrafos fueron añadidos en la tercera edición

[15] Moisés 3:7

[16] D. y C.101:33

[17] Moisés 3:8–9

[18] D. y C. 88:15

[19] Moisés 3:19

[20] Jour. of Disc. 3:319

[21] D. y C. 27:26; 128:21

[22] Apoc.12:7–9

[23] Abraham 3:22–23

[24] D. y C.Commentary, p. 183

[25] Encyc. Americana, Vol. 9, p. 580, 1946 Edition, under “Eden”

[26] Cowley, M. F. , Wilford Woodruff, p. 431

[27] D. y C.133:23–24

[28] Génesis 10:25

[29] 2 Nefi 2:22

[30] Moisés 2:28