Comentarios Abraham 5

 
 

ABRAHAM 5

 

Abraham 5:1–3, 5. Los Dioses se reunieron en consejo y planearon

Sobre el tema de la planificación de la Creación, el presidente Spencer W. Kimball dijo: “Antes de la creación de la tierra, el Señor hizo un plano, como cualquier gran contratista haría antes de comenzar una construcción. Él hizo los planos, escribió las especificaciones y las presentó. Luego nos presentó una reseña del plan y nosotros nos asociamos con Él… Nuestro Padre nos reunió según se explica en las Escrituras y los planos se perfeccionaron para la formación de la tierra. En sus propias palabras: ‘Y estaba entre ellos uno que era semejante a Dios, y dijo a los que se hallaban con él: Descenderemos, pues hay espacio allá, y tomaremos de estos materiales y haremos una tierra sobre la cual éstos puedan morar; y con esto los probaremos, para ver si harán todas las cosas que el Señor su Dios les mandare” (Abraham 3:24–25). En esa asamblea estábamos todos nosotros. Los Dioses harían la tierra, el agua y la atmósfera, y después el reino animal, y darían al hombre dominio sobre todo ello. Ése fue el plan… Dios fue el Maestro de obras y nos creó y nos brindó la vida” (The Teachings of Spencer W. Kimball, Edward L. Kimball, ed., 1982, páginas 29–30; véase también Lucas 14:28–30).

 

Abraham 5:7. El aliento de vida

En Moisés 3:7 se declara que Dios formó “al hombre del polvo de la tierra, y sopl[ó] en su nariz el aliento de vida; y el hombre fue alma viviente”. En Abraham 5:7 se nos da a entender que el aliento de vida fue “el espíritu del hombre” (véase también Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 367). El hombre es un ser compuesto por dos partes: carne mortal y espíritu inmortal (véase D. y C. 88:15).

 

Abraham 5:13. El tiempo transcurrido en el Jardín de Edén se medía de acuerdo con el tiempo de Kólob

El presidente Joseph Fielding Smith declaró: “Cuando esta tierra fue creada, no fue de acuerdo con nuestro tiempo presente; sino que fue creada de acuerdo con el tiempo de Kólob, pues el Señor ha dicho que fue creada de acuerdo con el tiempo celestial que es el tiempo de Kólob. Luego le reveló a Abraham que Adán estaba sujeto al tiempo de Kólob antes de su transgresión” (Doctrina de Salvación, tomo I, pág. 75).

Eso nos ayuda a comprender la amonestación del Señor a Adán y Eva acerca de comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal: “…el día en que de él comieres, de cierto morirás” (Moisés 3:17; véase también Génesis 2:17; Abraham 5:13). Después que Adán y Eva hubieron comido del fruto, no murieron físicamente en el término de veinticuatro horas, como ahora medimos nosotros la duración de un día. Sin embargo, Adán sí murió dentro del término de un día de Kólob (mil años terrenales, tal como se midieron después de la Caída; véase Abraham 3:4; la explicación del Facsímile 2 de Abraham, figura 1; véase también 2 Pedro 3:8). En Moisés 6:12 se indica que Adán murió 930 años después de la Caída.