Comentarios Abraham 4

 

ABRAHAM 4

LA VISIÓN DE ABRAHAM SOBRE LA

CREACIÓN DE LA TIERRA

 

Abraham 4:1. “Ellos, esto es, los Dioses”

Véase también Moisés 1:31–33; 2:1. El élder Bruce R. McConkie explicó: “En el sentido primordial y definitivo de la palabra, el Padre es el Creador de todas las cosas. El que haya utilizado al Hijo y a otros para realizar muchas de las tareas creadoras, delegándoles Sus poderes creativos, no hace de esos otros creadores, por derecho propio, independientes de Él. Él es la fuente de todo el poder creativo y quien sencillamente escoge a otros para actuar en Su nombre en muchas de Sus empresas de creación” (A New Witness for the Articles of Faith, pág. 63).

 

Abraham 4:1. La tierra se formó de materia existente

La creencia de la cristiandad tradicional es que Dios creó todas las cosas ex nihilo, lo cual significa: “de la nada”. El profeta José Smith enseñó: “No hay tal cosa como materia inmaterial” (D. y C. 131:7) y el Señor dijo: “Los elementos son eternos” (D. y C. 93:33). El término crear, tal como se encuentra en el relato de la Creación del libro de Génesis, proviene de una palabra hebrea que significa “organizar” (véase Abraham 3:24). José Smith compara la actividad creativa con la construcción de un barco (véase Enseñanzas del Profeta José Smith, págs. 434–435). De la misma forma que un constructor naval necesita materiales para edificar un barco, el Creador hizo los cielos y la tierra de materiales que ya existían.

 

Abraham 4:2. “La tierra, después de ser formada, estaba vacía y desolada”

El profeta José Smith indicó que la traducción de “la tierra estaba desordenada y vacía” debería ser “vacía y desolada”, tal como está en Abraham 4:2 (véase Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 216).

 

Abraham 4:2. “El Espíritu de los Dioses cubría”

“Cubrir”, en este caso, es lo que la gallina hace con sus pollitos; ella los cubre, o sea, los protege, les da calor, los cría y los defiende. Jesús utiliza esta analogía de la gallina recogiendo a sus polluelos en Su descripción de lo que Él mismo hará por Sus discípulos (véase Mateo 23:37; 3 Nefi 10:3–6). En ese sentido, el Espíritu todavía continúa cubriendo las creaciones de Dios.

 

Abraham 4:5. La noche y el día

Una de las diferencias interesantes que hay entre el relato de Abraham de la Creación y los otros relatos de las Escrituras es el concepto que se encuentra registrado en Abraham 4:5: “…desde la tarde hasta la mañana llamaron noche, y desde la mañana hasta la tarde llamaron día; y éste fue el primero, o sea, el principio de lo que ellos llamaron día y noche” (véanse también los vers. 8, 13, 19, 23, 31). Los otros relatos simplemente se refieren a cada periodo creativo como a un día. Además, a los periodos de creación mencionados en Abraham 4, se les llama “ocasión” y no día (véase Abraham 4:8, 13, 19, 23, 31).

 

Abraham 4:6. La separación de las aguas de las aguas

Véanse Moisés 2:6–8 y las explicaciones del Facsímile 1 de Abraham, figura 12, y del Facsímile 2, figura 4.

 

Abraham 4:12. “Según su especie”

Al compararlo con el libro de Moisés, el libro de Abraham parecería que destaca más enérgicamente la idea de que todos los seres sólo se pueden reproducir según su especie. Al hablar de la Creación, el élder Bruce R. McConkie enseñó: “No se hizo ninguna provisión para que hubiese una evolución o cambio de una especie a otra” (“Cristo y la Creación”, Liahona, septiembre de 1983, pág. 29).