“Las primeras etapas de la vida de Abraham”

 

W. Cleon Skousen, Los Primeros 2.000 Años

Cap. 26: “Las primeras etapas de la vida de Abraham”

 

¿Conocemos el año exacto cuando Abraham nació? ¿Conocemos el año exacto del nacimiento de los patriarcas que lo precedieron? ¿Cuántas generaciones hubo desde Adán hasta Abraham?

¿Dónde estaba Abraham cuando “buscó las bendiciones de los padres” y “llegó a ser un heredero legítimo, un Sumo Sacerdote”? ¿Quién lo ordenó? ¿Por qué no fue Abraham ordenado por su padre, Taré?

¿Hay alguna evidencia de que Melquisedec tuvo alguna influencia en las primeras etapas de vida de Abraham?

¿Dónde estaba Abraham cuando recibió el Urim y Tumim? ¿Gozó él del espíritu de profecía? ¿Qué le pasó a los “registros de los padres” durante la época de Abraham? ¿Qué contenían?

¿Fue una ofensa seria ante los ojos de Dios cuando los padres de Abraham se unieron a los ritos de la adoración pagana? ¿Cómo fue capaz de engañar el sacerdote de Faraón a Taré, el padre de Abraham?

¿De quién dice Abraham que “ofrecían sus hijos a sus ídolos mudos”?

¿Cuál es el significado de la declaración de que tres vírgenes fueron sacrificadas sobre un altar “por motivo de su virtud”?

¿Quién estaba tras el complot para capturar a Abraham y hacerlo víctima de un sacrificio humano?

¿Qué parece haber querido decir el Señor cuando le dijo a Abraham que pondría sobre él “el sacerdocio de su padre”? ¿Por qué fue esto un especial alivio para Abraham?

¿Qué causó que el padre de Abraham se arrepintiera? ¿Cómo afectó esto a Abraham? Durante la hambruna, ¿qué le pasó a Harán, el hermano de Abraham? ¿Qué le pasó a la familia de Harán?

¿Con quién se casó Abraham? ¿Por qué era ella su “hermana”? ¿Con quién se casó Nehor? ¿Era ella “hermana” de Nehor? Los descendientes de Abraham y Nehor posteriormente se casaron entre ellos mismos, ¿produjo esto una cepa débil?

¿Por qué piensas que Abraham y Nehor eran probablemente de la misma edad?

 

Las primeras etapas de la vida de Abraham

Abraham constituye la vigésima generación a partir de Adán y es el primer patriarca cuyo nacimiento no puede ser fijado con absoluta certeza en las escrituras. Sin embargo, se puede hacer una aproximación muy cercana. Por razones que se exponen en el apéndice bajo “La tabla cronológica que cubre el período de los Patriarcas” hemos establecido el nacimiento de Abraham en el año 2.022 a.C. lo cual significaría que nació cuando su padre, Taré tenía 100 años. Abraham tuvo dos hermanos, Harán y Nehor. Como veremos después, Harán era considerablemente más viejo que Abraham, y Nehor era probablemente de una edad cercana a la de Abraham.

Es aparente de los propios escritos de Abraham, que el ambiente en el cual nació era una cloaca social y moral, pero queda definitivamente claro que Abraham no cayó bajo esa influencia. Su temprano entrenamiento y guía fueron inspirados por otro medio.

En los escritos de Abraham encontramos que cuando estaba viviendo en Caldea y estaba aún en su primera etapa de juventud (lo que es evidente por el hecho de que no se casó hasta muy después), él pudo observar que este no era un lugar deseable para permanecer, por lo tanto, determinó tomar un curso que le proporcionaría “mayor felicidad, paz y reposo”.[1] Para conseguir esto, él dice que “buscó las bendiciones de los padres” y “llegó a ser un heredero legítimo, un Sumo Sacerdote, poseedor del derecho que pertenecía a los patriarcas.[2]

En referencia al Sacerdocio que había recibido, Abraham dice: “Me fue conferido de los padres”.[3] Ahora, Abraham no hace mención de quienes eran los padres de quienes recibió el Sacerdocio, pero explica en los siguientes versículos que sus padres “se habían apartado de su rectitud”,[4] de manera que es obvio que tuvo que recurrir a otros padres para recibir “su nombramiento en el Sacerdocio”. La revelación moderna revela la identidad específica de la persona que lo ordenó: “Y Abraham recibió el sacerdocio de manos de Melquisedec, que a su vez lo recibió por medio del linaje de sus padres, hasta Noé.”[5]

¿Cuándo ordenó Melquisedec a Abraham? Muchos estudiosos han asumido que esta ordenación no tomó lugar hasta que Abraham conoció a Melquisedec en Palestina y le pagó los diezmos.[6] Para ese tiempo, sin embargo, Abraham tenía setenta y cinco años. Él había estado ejerciendo el poder del Sacerdocio por muchos años. El problema es clarificado ahora que tenemos la propia explicación de Abraham indicando que mientras estaba “En la tierra de los Caldeos, en la morada de mi padre… llegué a ser un heredero legítimo, un Sumo Sacerdote, poseedor del derecho que pertenecía a los patriarcas.”[7]

En ninguna parte de las escrituras encontramos una narración de las condiciones exactas que rodearon a la ordenación de Abraham, pero tenemos suficiente evidencia en las circunstancias antes mencionadas para indicar que Abraham tuvo contacto con Melquisedec durante su temprana juventud y fue ordenado por él en ese tiempo. También existe evidencia considerable que la personalidad y logros de Melquisedec tuvieron una fuerte influencia sobre Abraham.

Recordarás que Melquisedec había tenido éxito en llamar a toda la gente de su reino al arrepentimiento de forma que estableció la paz en Salem. Gracias a este logro, a Melquisedec se le dio el título de “el príncipe de paz”.[8] Ahora notemos que Abraham dice concerniente a sus primeros deseos de obtener el Sacerdocio: “Busqué las bendiciones de los padres, y el derecho al cual yo debía ser ordenado, a fin de administrarlas; habiendo sido yo mismo seguidor de la rectitud, deseando también ser el poseedor de gran conocimiento, y ser un seguidor más fiel de la rectitud, y lograr un conocimiento mayor, y ser padre de muchas naciones, un príncipe de paz, y anhelando recibir instrucciones y guardar los mandamientos de Dios.”[9]

Ahora que sabemos que fue Melquisedec a quien Abraham acudió para obtener su llamamiento al Sacerdocio, también podemos observar la influencia de ese “príncipe de paz” en la vida de Abraham como lo indica el pasaje de arriba.

No solo Abraham confirma que él fue ordenado como Sumo Sacerdote antes de abandonar Ur, sino que nos dice que mientras aún estaba allí recibió el Urim y Tumim[10] y profetizó a la gente inicua de Ur, de que si no se arrepentían, una gran hambre descendería sobre ellos.[11] De alguna forma él también tuvo acceso a los preciados “registros de los padres” que aparentemente eran los “Libros de Memorias” que habían pasado a través de la línea patriarcal desde los días de Adán.[12]

Sin embargo, a pesar de todas estas bendiciones, Abraham pronto descubrió que sus esfuerzos misionales entre la gente de Ur no serían favorecidos con el éxito que Melquisedec había disfrutado entre la gente de Salem. No solo la población en general rechazó a Abraham, sino que esto le ocasionó serias dificultades con sus propios “padres”. Sabemos que esto incluye a Taré,[13] y uno o más de sus otros ancestros paternos. Estos hombres habían sido apartados por los sacerdotes paganos que clamaban poseer el Sacerdocio a través de Cam. Abraham dice que esto “descarrió” a su padre. Le llevó a aceptar sus abominables rituales que habían sido sancionados por Dios.[14]

Abraham deja muy claro que su padre no solo toleró los rituales paganos, sino que también tomó parte de una manera vergonzosa y asesina en ellos. Él dice: “tornaron sus corazones al sacrificio de los paganos, ofreciendo sus hijos a sus ídolos”.[15] Abraham denunció a estos antepasados apóstatas y se vio inmediatamente atrapado en una conspiración diseñada para quitarle la vida. En lugar de arrepentirse, sus padres tramaron junto con el sacerdote de Elkénah cómo capturar a Abraham y ¡ofrecerlo como sacrificio humano!

Para tener una idea de la cruel bajeza de la idolatría que se practicaba en Caldea, Abraham nos dice que “era costumbre del sacerdote de Faraón, rey de Egipto, ofrecer hombres, mujeres y niños como sacrificio a estos dioses extraños.”[16] El altar donde el sacerdote de Faraón presidía era aparentemente un santuario pagano muy prominente localizado en Ur en “la colina llamada la colina de Potifar, a la cabecera de la planicie de Olishem.”[17] Los sacrificios humanos sobre este altar eran eventos de la comunidad muy sobresalientes.

Abraham declara que el sacerdote de Faraón había ofrecido recientemente a un pequeño infante sobre este altar como una ofrenda de agradecimiento al dios de Faraón y al dios de Shagreel el cual era el sol.[18] Abraham dice que este era también el mismo altar donde este sacerdote había sacrificado a tres vírgenes “en cierta ocasión”.

Cada una de estas jóvenes eran princesas. Eran “hijas de Onítah, uno de los de linaje real directamente de los lomos de Cam.”[19] Abraham dice que fueron sacrificadas “por motivo de su virtud”.[20] Era una práctica pagana común requerir a todas las doncellas jóvenes que iban a ser admitidas para la adoración de un dios pagano, someterse a los sacerdotes de ese dios y participar en rituales sensuales y degenerados que estaban asociados con tal adoración.[21] Estas tres vírgenes “no quisieron postrarse para adorar dioses de madera ni de piedra.” y se rehusaron a entregarse al libertino ritual de los sensuales sacerdotes. Por lo tanto, Abraham dice, “les quitaron la vida sobre este altar, y se hizo según la manera de los egipcios.”[22]

 

La conspiración para asesinar a Abraham

Abraham, por lo tanto, estaba muy consciente del destino que le aguardaba cuando repentinamente se vio capturado por los sacerdotes. Él dice: “los sacerdotes me tomaron por la fuerza, a fin de matarme a mí también, como lo hicieron con aquellas vírgenes.”[23] Abraham había previamente declarado que sus padres eran participantes en esta conspiración y que “trataron de quitarme la vida por mano del sacerdote de Elkénah. El sacerdote de Elkénah era también el sacerdote de Faraón.”[24]

De manera que el complot había tenido éxito. El joven príncipe de Ur fue arrastrado a los pies del cerro de Potifar en la llanura de Olishem. Fue atado al altar que se erguía ante los dioses de Elkénah, Líbnah, Mahmáckrah, Korash, “y al dios de Faraón, rey de Egipto.” Esta última declaración puede ser interpretada como que el Faraón de esa dinastía se había deificado así mismo (como muchos monarcas lo hacían en aquellos días) y había colocado una estatua de él mismo en todos los templos para ser adorado por las masas.

Abraham nos ha dejado una ilustración del altar al cual fue atado.[25] Era como una cama con patas talladas que lucían como la de un león. En la parte superior de la cama estaba una cabeza de león, y a los pies de la cama estaba una cola de león. Nótese que el sacerdote Egipcio es dibujado en la ilustración de Abraham como de piel oscura. En relación con esto, Heródoto, el historiador Griego, llamó a los Egipcios “negros” y R. A. Rawlinson dice: “Los Egipcios parecen haber estado entre las razas más oscuras con los cuales los Griegos de tiempos remotos estuvieron en contacto.”[26]

De posteriores descubrimientos, sabemos que entre la gente de Ur aún hubo unos pocos habitantes rectos (Sarai y Lot, por ejemplo) pero no eran lo suficientemente fuertes o influyentes para salvar a Abraham. La ira de sus padres y de los sacerdotes paganos políticamente poderosos estaba por ser derramada sobre él.

En aquella hora Abraham clamó a su Padre Celestial con toda la fe que poseía. Abraham había sido atado sobre el altar con fuertes cuerdas y los sacerdotes estaban preparados para elevar el cuchillo del sacrificio y matarlo según “la manera de los Egipcios” la cual era una muerte horrible y cruel.

Entonces, repentinamente ocurrió. Abraham dice: “el Señor escuchó y oyó, y me llenó con la visión del Todopoderoso, y el ángel de su presencia se puso a mi lado e inmediatamente soltó mis ligaduras.”[27] Entonces, la ira de Dios cayó violentamente sobre el lugar, lo cual “derribó el altar de Elkénah y de los dioses de la tierra, y los destruyó por completo.”[28] Si esto sucedió por medio de un rayo o un terremoto no se menciona, pero alguna gran fuerza golpeó el altar con toda la parafernalia pagana que estaba sobre ella. Además, el asesino sacerdote de Elkénah y el Faraón no pudieron escapar.

El poder de Dios “¡hirió al sacerdote de modo que murió!”[29]

Estos eventos fueron interpretados como una gran calamidad en Caldea. Dios había destruido el santuario y los objetos principales de devoción del culto religioso de Ur. Y debido a que el sacerdote de Faraón había muerto y la imagen del “dios parecido al de Faraón” también había sido destruida, hubo repercusiones que llegaron hasta Egipto. Abraham registró que “hubo gran luto en Caldea y también en la corte de Faraón.”[30]

No obstante, no menciona que haya habido algún arrepentimiento, solamente luto. El luto de la gente era el dolor de los malvados que habían visto a su sacerdote asesino y sus imágenes paganas ser derribadas frente a sus ojos. Y vieron a Abraham de quien esperaban vengarse, ser liberado.

Abraham declara que en este momento cuando fue rescatado del altar del sacrificio el recibió una revelación que le sirvió de consuelo y fortaleza durante toda su vida. La voz del Señor le dijo:

“…y me habló su voz: Abraham, Abraham, he aquí, Jehová es mi nombre, y te he oído, y he descendido para librarte y llevarte de la casa de tu padre y de toda tu parentela a una tierra extraña de la cual nada sabes; “y esto por causa de que han apartado sus corazones de mí para adorar al dios de Elkénah, y al dios de Líbnah, y al dios de Mahmáckrah, y al dios de Korash, y al dios de Faraón, rey de Egipto; por tanto, he descendido para visitarlos y destruir a aquel que ha levantado su mano contra ti, Abraham, hijo mío, para quitarte la vida.” (Abraham 1:16–17)

El Señor entonces añadió estas palabras que debieron tener un significado particular para Abraham:

“He aquí, con mi mano te conduciré, y te llevaré para poner sobre ti mi nombre, sí, el sacerdocio de tu padre, y mi poder descansará sobre ti.” (Ibid. 1:18)

El “sacerdocio de tu padre” probablemente se refiere al Sacerdocio Patriarcal que sigue un linaje particular de padre a hijo. Una revelación moderna se refiere al llamamiento especial de un patriarca presidente y dice: “El orden de este sacerdocio se confirmó para descender de padre a hijo; y por derecho pertenece a los descendientes literales del linaje escogido, al cual se hicieron las promesas. Este orden se instituyó en los días de Adán.”[31]

Abraham fue uno del “linaje escogido, al cual se hicieron las promesas”, y tenía, por lo tanto, derecho al Sacerdocio evangélico o Patriarcal. Pero sin duda, la apostasía de su padre le hizo preguntarse cómo podría él recibir su llamamiento patriarcal. Aquí el Señor parece asegurarle a Abraham que el vínculo en la línea patriarcal no sería quebrado y que este oficio especial del Sacerdocio sería conferido sobre él. Si fue conferido por Taré después de su arrepentimiento o si fue dado a Abraham por la persona que poseía las llaves de esta dispensación, no tenemos información.

Solo se nos asegura por medio de este pasaje, que Abraham eventualmente recibió el Sacerdocio Patriarcal de su padre.

 

El hambre en Caldea

La ira del Señor no solo cayó sobre el altar pagano e “hirió al sacerdote de modo que murió”, sino que una destructiva hambruna cayó sobre la tierra de manera que la población completa fue afligida. Abraham dice que con esto “se cumplieron las cosas que me fueron dichas con respecto a la tierra de Caldea, de que habría hambre en la tierra.”[32]

Cuándo le dijo esto el Señor a Abraham no lo sabemos. Quizá fue durante el tiempo en que él estuvo predicando a su pueblo antes de que lo capturaran cuando “se negaron por completo a escuchar mi voz.”[33]

En algún momento, esta profecía concerniente a una futura hambruna fue literalmente cumplida, y la gente de Caldea sufrió amargamente. Incluso, el mismo hermano de Abraham murió por causa de esto. La angustia de Abraham en estos terribles días debe haber sido aguda. Incluso, teniendo sufrimiento y muerte por todas partes, Taré parece haber continuado por algún tiempo con su antagonismo contra Abraham. Solamente cuando la intensidad de la hambruna alcanzó un punto donde su padre se vio “atormentado gravemente”, el espíritu de arrepentimiento finalmente lo alcanzó y entonces sus previas convicciones religiosas inconstantes de muchos años colapsaron. Abraham dice: “se arrepintió del mal que había resuelto en contra de mí para quitarme la vida.”[34]

Aquí hay capítulos dramáticos que Abraham no registró en detalle. ¿Cómo se protegió durante este período de amarga persecución? ¿A dónde fue después de escapar del altar pagano de Elkénah? El estudiante no puede dejar de preguntarse cómo se las arregló para sobrevivir durante los primeros días de la hambruna. E incluso después de que su padre se había arrepentido y Abraham hubo regresado a su casa debió haber habido días de profundo pesar y sufrimiento físico que no ha sido registrado.

En este punto Abraham repentinamente interrumpe la narración para decir: “Pero el Señor mi Dios preservó en mis propias manos los anales de los padres, sí, los patriarcas.[35] Esto indicaría que la custodia de estos valiosos documentos históricos fue una de las grandes preocupaciones de Abraham. Y no hay razón para mencionar los registros en este punto a menos que estos estuvieran en peligro durante este período de persecución. Él se regocijó que de esta manera todos ellos habían sido preservados.

Abraham explica que estos registros invaluables no solo contenían “el conocimiento del principio de la creación”, y una cronología desde Abraham hasta el principio, sino que contenían una gran cantidad de información científica –hechos concernientes a “los planetas y de las estrellas, tal como se dio a conocer a los patriarcas.”[36] Los antiguos patriarcas estaban mejor informados sobre estos temas de lo que los historiadores han supuesto.

 

El matrimonio de Abraham

Continuando con este relato, Abraham dice: “Ahora, Dios el Señor hizo que se agravase el hambre en la tierra de Ur, tanto que murió mi hermano Harán; pero mi padre Taré siguió viviendo en la tierra de Ur de los caldeos.”[37]

Es aparente que Harán era considerablemente mayor que Abraham. Él tenía una hija que era tan solo diez años más joven que Abraham.[38] Cuando Harán murió, el dejó tres hijos –dos hijas, Sarai y Milca, y un hijo llamado Lot. Estos tres fueron tomados en la familia de su abuelo, Taré, y el registro implica que Taré legalmente los adoptó. Por lo tanto, fueron elevados del estatus de nietos al de hijos de Taré. Esto lo deja claro Abraham cuando explica en una fecha posterior que Sarai era su hermana.

Dijo él: “Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre.”[39] Algunas autoridades mal interpretan este pasaje diciendo que Sarai era la hija de Taré con otra esposa, pero ahora que tenemos el libro de Abraham se confirma que Sarai era en realidad la nieta de Taré y que éste se convirtió en su “padre” cuando absorbió la familia de Harán dentro de su propia familia después de la muerte de éste.

Como veremos posteriormente, Abraham no solo se refiere a Sarai como su hermana en varias ocasiones, sino que menciona a Lot como su hermano.[40] El Señor también menciona a Lot como hermano de Abraham.[41]

Sarai era una remarcable joven princesa del linaje real de Sem. Era tan hermosa, que la vida de Abraham fue puesta en peligro dos veces por causa de esto. Al igual que Abraham, ella nació en el tiempo cuando la decadencia moral y la degeneración social se habían expandido por la tierra, pero ella permaneció fiel a los principios del evangelio toda su vida y en muchas ocasiones exhibió una fe del más alto orden.

Después de la muerte de Harán, Abraham dice: “Y aconteció que yo, Abraham, tomé por esposa a Sarai; y Nacor, mi hermano, tomó por esposa a Milca, la cual era hija de Harán.”[42]

Pareciera que dado que ni Abraham ni Nacor se habían casado antes era probable que fueran de edad similar. Como ya observamos previamente, el matrimonio entre parientes cercanos no era una práctica rara en esta temprana época cuando las debilidades hereditarias no habían corrompido muchas cepas familiares. La historia ha demostrado que el matrimonio de Abraham y Nehor con sus sobrinas, Sarai y Milca, produjo fortaleza y no debilidad. De ellos descienden las poderosas multitudes de Israel así como los profetas y patriarcas de todas las dispensaciones subsecuentes.

 

Notas

[1] Abraham 1:2

[2] Ibid.

[3] Ibid. 1:3

[4] Ibid. 1:5

[5] D. y C. 84:14

[6] Gén. 14:19–20

[7] Abraham 1:1–2

[8] Alma 13:18

[9] Abraham 1:2

[10] Abraham 3:1

[11] Abraham 1:29

[12] Ibid. 1:31; Moisés 6:5

[13] Abraham 1:30

[14] Ibid. 1:27

[15] Ibid. 1:7

[16] Ibid. 1:8

[17] Ibid. 1:10, 20

[18] Ibid. 1:9

[19] Ibid. 1:11

[20] Ibid.

[21] Ver Apéndice: “Inmoralidad en los rituales paganos”

[22] Abraham 1:11

[23] Ibid. 1:12

[24] Ibid. 1:7

[25] Ibid. Facsimile 1

[26] Rawlinson, R. A., Historia del Antiguo Egipto, p. 103

[27] Abraham 1:15

[28] Ibid. 1:20

[29] Ibid.

[30] Ibid.

[31] D. y C. 107:40–41

[32] Abraham 1:29

[33] Ibid. 1:5

[34] Ibid. 1:30

[35] Ibid. 1:31

[36] Ibid. 1:28, 31

[37] Ibid. 2:1

[38] Génesis 17:17

[39] Ibid. 20:12

[40] Ibid. 13:8

[41] Vers. Inspirada Gén. 19:35

[42] Abraham 2:2