El Libro de Moisés

 

Moisés y la zarza ardiente

 

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene una cantidad de doctrinas únicas en la cristiandad, varias de las cuales se hallan en La Perla de Gran Precio; por lo tanto este volumen de escritura representa una de nuestras fuentes básicas de doctrina por las cuales la Iglesia es distintiva.

Escritura, es en su definición más amplia, cualquiera revelación del Señor dada bajo la influencia del Espíritu Santo. Tal definición podría ayudarnos a apreciar el consejo de nuestros líderes actuales aun cuando sus palabras no son presentadas ante la Iglesia en pleno para ser aceptada oficialmente como escritura canonizada.

Muchos Santos de los Últimos Días no saben que la mayoría de nuestros libros populares en la Iglesia han sufrido correcciones y revisiones desde su primera publicación. Esto ha sucedido con los libros canónicos. Ha habido algunos que han perdido su testimonio pues han sabido de esos cambios textuales antes de comprender la manera en que surge la escritura. No han comprendido la muy importante y subjetiva parte que el profeta integra al recibir una revelación. La continuidad de la revelación puede ser discutida junto con sugerencias concernientes a las necesidades de nuestra Iglesia en expansión. La siguiente cita de Brigham Young puede ayudar:

“Estoy lejos de creer que cualquier gobierno tenga leyes y constituciones que sean perfectas, que no creo que exista una sola revelación entre las muchas que Dios ha dado a la Iglesia, que sea perfecta en su plenitud. Las revelaciones de Dios contienen doctrinas y principios correctos, en la medida que se presentan; pero es imposible para los pobres, débiles, bajos, envilecidos y pecadores habitantes de la tierra recibir una revelación del Todopoderoso en toda su perfección. Él debe hablarnos en una manera que se adapte a la extensión de nuestras capacidades…” (Journal of Discourses 2:314; ver también D y C 1:24).

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